Posts filed under 'Entrevistas'

Factoría Teatro

p08-factoria-teatro-1.jpg

Miserias morales de hoy en día

Con cinco premios María Casares y el aplauso tanto de crítica como de público, el grupo Factoría Teatro representará esta noche ‘Tío Vania’, en Vilagarcía.

Son muchas las adaptaciones y reinterpretaciones que de las obra de Chejov se han hecho a lo largo de los años. No en vano es uno de los dramaturgos más representados en todo el mundo.
La compañía gallega Factoría Teatro ha acometido este trabajo desde una perspectiva hasta ciert o punto infrecuente. La agrupación teatral ha centrado la fuerza de la obra en la relación de los personajes, en la historia en sí que se sucede sobre el escenario. Para lograrlo ha dejado a un lado la tradicional representación histórica y ha puesto su esfuerzo en el trabajo actoral, más que en la escenografía o la situación temporal.
La acción ha pasado a ser algo actual, a plantear al espectador situaciones y sentimientos con los que se puede llegar a identificar, más allá del punto histórico en el que fue escrito.
Los miembros de una familia entran en conflicto con la llegada del profesor y su joven mujer, la bella Elena, que provoca la angustia entre los rutinarios moradores de la finca, obligándolos a tomar conciencia de sus miserias personales y sacando a flote las frustraciones, desengaños y amarguras de todos y cada uno de los miembros de un clan aparentemente bien avenido.

Alfredo Rodríguez [actor]

“El nuestro es un trabajo honrado y el público ha sabido valorarlo”

–Vuestra obra de teatro Tío Vania, de Antón Chejov, fue la gran vencedora de los premios María Casares, ¿os esperábais una acogida tan buena?
–Teníamos once nominaciones, y acabamos llevándonos cinco premios, así que no está nada mal. Había algunos premios que sí esperábamos, como el de mejor actriz, para el que estaban nominadas Anabel Gago y Rocío González [foto de la izquierda]. Ellas eran dos de las tres nominadas, así que pensamos que sí, que acabaría alguna con el premio, y al final se lo llevó Anabel. Lo que más nos sorprendió, la verdad, fue la gran cantidad de nominaciones, y, sobre todo, la nominación y el premio al mejor montaje.
–¿Qué crees que aporta esta nueva versión de la obra de Chejov para que haya llamado tanto la atención del público y de la crítica?
–Sobre todo, el trabajo de dirección de actores, lo novedoso de la propuesta. Hemos montado una obra clásica haciéndola mucho más cercana. Los personajes, la escenografía y el vestuario son actuales. Todo esto hace que el tema sea mucho más cercano para el público actual. Está representado de un modo atemporal, destacando la parte más humana de la obra, el verdadero conflicto y la relación de los personajes dentro de la casa.
–¿Ayudan los premios a la repercusión de la obra? ¿Son una garantía para llegar mejor al público?
–Sin duda, es un reconocimiento a tu trabajo. Nosotros estamos volviendo a representar Tío Vania un poco por la nueva expectación que ha levantado tras los María Casares. Ya teníamos en marcha el nuevo montaje, Os homes só contan ate tres, pero existe un interés por parte de las entidades culturales y los concellos porque llevemos a Chejov. Además, para nosotros este es un montaje muy satisfactorio. Hicimos en el Teatro Principal de Santiago, hace poco, la vigésimoprimera y vigesimosegunda representación y ambos días llenamos. Creo que el nuestro es un trabajo honrado, y el público y los compañeros de la profesión, que son quienes otorgan estos premios, han sabido valorarlo.
–¿Cómo valoras la situación actual del teatro en gallego?
–Intento ser optimista. El problema en este aspecto es que, cuando logras vender el espectáculo, sí que hay un público dispuesto a ir, pero que no es nada fácil vender una obra en gallego. El verdadero problema está en la distribución, no existe un mercado fluido y eso hace que la calidad de las obras se resienta, porque cada puesta en escena es casi un nuevo estreno, teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que pasa entre las diferentes representaciones. Existe un apoyo de determinadas instituciones, pero sí creo que no jugamos con las mismas condiciones que la gente de fuera. El teatro en gallego se mueve en salas más pequeñas, con menos distribución y un enfoque muy diferente. A eso hay que añadir el problema general de la falta de hábito de consumo de teatro, lo que no sucede con otras artes, como la música, que sí tiene un mercado y se consume de manera más habitual.

Publicado en FARO DE VIGO, el 29 de septiembre de 2006

Add comment 6, Noviembre 2006

Entrevista a Raúl Barcelos

 

 pequeno.jpg

 

En España faltan aún diez años para entender lo que yo hago”

El trabajo de Raúl Barcelos resulta impactante, llamativo, directo. Desde las fuentes de la publicidad y el diseño de la imagen, su primera exposición individual llega al auditorio de Vilagarcía cargada de originalidad, ideas propias y fantasías rescatadas del imaginario colectivo.

En un primer vistazo su exposición “Visiones reflejas” sorprende. En una segunda mirada, asombra. Diseño gráfico, mensaje escrito, nuevas técnicas y diferentes modos de ver aplicados a un mismo fin: la explosión creativa. A unos días de descolgar sus obras de la sala del auditorio de Vilagarcía, hablamos con el artista segoviano sobre los infinitos matices de su obra.
_Hoy por hoy aún sorprende al público la mezcla entre ilustración, la fotografía y la publicidad. ¿Es complicado el panorama para este tipo de creación plástica?
_ Sí, la gente se queda bastante sorprendida. Yo no me considero precursor de nada, pero estoy luchando mucho para que se reconozca este tipo de arte. Hay gente muy purista a la que no le gusta esta mezcla, que sólo quieren ver o fotografía o pintura, cuando lo cierto es que si te mueves un poco y vas a exposiciones o a citas como ARCO, ves que hay pocas cosas puras hoy en día.
_¿Qué fue primero, la publicidad o la obra artística?
_Siempre me ha gustado mucho el diseño y la publicidad, y he estado dedicado a ello durante mucho tiempo. Esto es una vena creativa de expresión, es pura creatividad que no busca vender cuadros.
_¿Estamos preparados en España para esta mezcla de técnicas y de estilos?
_Personalmente creo que aún quedan unos diez años, más o menos, para que esto se empiece a entender y a aceptar. Para mí la mezcla enriquece, es lo más impactante de todo. Si sólo creas pintura, o ilustración o fotografía es sólo eso, pero si lo unes todo se ve de manera diferente. Hoy por hoy, no hay mucha gente haciendo esto, se puede ver en algunas galerías y en algunas revistas y el impacto visual es inmediato.
_El impacto de tus creaciones, de hecho, es algo muy llamativo, muy publicitario, como el uso del lenguaje escrito en los cuadros.
_La publicidad es algo instantáneo, llama la atención enseguida y eso es lo que busco. La mezcla de tipografías se suele hacer en los carteles publicitarios y a mí me gusta mucho. Es un tipo de trabajo que me encanta y que disfruto.
_Esta es tu primera exposición individual, ¿ha sido complicado el proceso?
_Bueno, yo me encontraba bastante reticente a exponer, porque a la hora de vender un cuadro en una exposición individual, estás sólo frente al público, y eso da un poco de miedo. Otra de las cosas que me ha hecho retrasarlo es que quería que fuese todo muy correcto, muy pensado. No se trataba sólo de colgar los cuadros en una sala y ya está. Hay que buscar más, hacer otro tipo de composiciones. En esta exposición, al final, por falta de medios no se ha podido hacer, pero lo que en verdad busco es traspasar el marco, hacer una composición visual que abarcase las obras, tipografía en las paredes. Ir un paso más allá. Al final todo resulta ser muy ortodoxo, pero es muy complicado y lleva mucho tiempo y necesita unas condiciones concretas.
_¿Cómo valoras el mercado del arte en un terreno tan complicado?
_En general vender es muy difícil. Hay mucha gente que hace casi de todo, y que pide muchísimo dinero por las obras. A mi me habían dicho que pidiese más, pero será por la vena de publicista, he intentado adecuar el precio al objetivo. Además, yo no busco vender, no es mi prioridad. Lo que realmente quiero es que queden bien, lo de las ventas ya no depende tanto del artista, sino del público.
_En las galerías y en el mundo especializado, ¿existe un mayor aperturismo hacia esta visión artística?
_En las galerías me he encontrado prácticamente de todo. Hay gente que te dice que debes pintar algo, lo que sea. Y que piden que la obra sea “única”, cuando una obra es única si hay menos de siete reproducciones. Pero a mi cuando empiezan así ya no me interesa. Sin embargo hay otra gente a la que sí sé que ha gustado mucho. Y en concreto ya tengo otras dos exposiciones apalabradas, bastante interesantes, pero aún sin cerrar.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes 25 de agosto de 2006

Add comment 6, Noviembre 2006

Entrevista a Gomaespuma. La primicia primiciosa

“Ahora es más fácil llamar a la gente, porque saben quién eres y eso facilita las cosas”

Pocas veces el pregón de unas fiestas había despertado tanta curiosidad como la más anunciada de las actuaciones. Todo por conocer en persona a las voces con las que centenares de personas se han despertado a carcajadas cada mañana y con las que ahora, en un nuevo dial, comparten el café de sobremesa con el mejor humor.

Llegaron, hablaron y vencieron. Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, las dos mitades que integran Gomaespuma, el dúo periodístico con más humor de la radio, abrieron con risas y rimas la actual edición de la Fiesta del Marisco de O Grove. Todo un lujo que casi nadie se quiso perder. La inmediata consecuencia de la aglomeración fue el cariñoso “acoso y derribo” al que fueron sometidos Fesser y Cano al bajar del escenario de la carpa grande, donde, debido a la lluvia, se realizó el pregón. Todo el mundo quería una foto, una firma o un beso para el recuerdo.
_ Habéis despertado una expectación increíble entre las gentes de O Grove y los turistas, ¿os lo esperabais?
Juan Luis: Eso porque lo dices tú, nosotros no sabemos si es más o menos normal.
Guillermo: Pasa porque tenemos cara de marisco, y claro, la gente se vuelca.
Juan Luis: Yo tengo cara de cigala…
_Vuestro humor ha marcado un hito en la radio de este país, algunos os han comparado incluso con Gila…
J.L.: Creo que no tiene nada que ver, es otra manera de hacer las cosas, otra historia. Gila era un genio, me parece un honor, pero creo que no tiene mucha lógica.
_Después de tantos años despertando a toda una generación de españoles a las 7 de la mañana en M80, ¿el cambio de horario no os ha hecho perder audiencia?
J.L.: Sí, además, donde se cuece el marisco es por la mañana, aunque aquí Guillermo y yo no coincidimos. Sé que por la tarde hay menos incidencia, pero para mi vida personal es mejor. Guillermo que es más madrugador cree que no.
G.: Yo no soy madrugador, odio madrugar, pero una vez que estoy fuera de la cama prefiero que el día sea más largo. Además, la radio por la mañana es muy emocionante, desde el punto de vista periodístico, porque estás en el momento en que la noticia se está produciendo. La tarde es más desde el punto de vista del espectáculo, porque puedes coger las noticias y darles una vuelta. Y hay mucha gente por la tarde, he descubierto que hay muchas personas que escuchan la radio a esas horas, que yo, que no la había escuchado en mi vida, no sabía quién podía ser.
_¿Alguna vez se han tomado muy, muy mal alguna de vuestras bromas telefónicas?
J.L.: Sí, aunque nosotros no gastamos bromas, nosotros lo primero que hacemos es presentarnos, no nos hacemos pasar por nadie ni engañamos a quien llamamos. Sí ha habido gente que se ha enfadado mucho. El año pasado, cuando Guillermo estaba rodando la peli, fue muy, muy, muy desagradable Aquilino Polaino [catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense], vamos, de hecho, me colgó.
_Ahora que ya se os conoce más, ¿es diferente?
G.: Ahora somos mayores, y sí es más fácil llamar a la gente, porque saben quién eres y eso te facilita las cosas, pero de todas maneras, cuando se ha enfadado alguien hemos dicho que lo sentíamos, porque nuestra intención no es que se enfade nadie, sino pasarlo bien.
J.L.: ¿Cómo se llamaba aquella señora del Real Madrid, que nos odiaba y luego nos hicimos amiguísimos?
G.: Era la secretaria de la Ciudad Deportiva, que la llamábamos todo el rato para entrevistar a gente, y nos cogió un asco que te pasas. Luego, al final, descubrimos que era fan de Raphael, y una vez que él vino al estudio le preguntamos si no le importaba llamarla de nuestra parte. La llamó Raphael, y la chica llorando de emoción. Después la mandamos un ramo de flores, y, a partir de ahí ya se hizo amiga nuestra.
_A veces las entrevistas parecían concertadas, porque muchos pensábamos “no pueden tener tanto morro de llamar así a la gente”…
G.: No, las llamadas no eran concertadas. Hombre, si entrevistábamos a un ministro sí, porque ya venía él al programa. Más bien estaban los entrevistados desconcertados.

Publicado en FARO DE VIGO, el Jueves, 12 de Octubre de 2006

Add comment 11, Octubre 2006

Entrevista a Víctor Ullate

“En España hay un desconocimiento supino de lo que es la danza”

El auditorio vilagarciano recibirá mañana una de las visitas más esperadas del año. El ballet de VÍCTOR ULLATE acudirá a su cita arousana para representar la obra “El Sur”, con música y voces de Estrella y Enrique Morente. Hablamos con el director general de la obra y una de las más prestigiosas figuras del ballet mundial.

_ El Sur cuenta con esa mezcla entre drama, raza, coraje y amor tan propio de la mayor parte de las obras de teatro de Lorca. ¿Encontró en la producción del poeta parte de la inspiración?
_De algún modo sí, en un principio yo quise hacer Yerma, pero todo el tema de las familias, las licencias, es muy complicado. Tuve muchos problemas con la familia Falla y no quería que sucediese eso otra vez. El Sur habla de temas muy actuales, como son los celos, la pasión e incluso los malos tratos. Cada vez que lees la prensa siempre hay un titular de “marido mata a tiros a su mujer”. Y habla un poco de eso, de un matrimonio desavenido, en el que ella busca el amor, pero por otro sitio. Cuando el marido toma represalias es cuando llega el drama. Pero, pese a todo, tiene un mensaje precioso, el amor que dura incluso en el más allá. Es una obra llena de belleza, de color, de luz, con la música de Enrique Morente y las voces de él y de Estrella Morente. Supongo que en general la obra sí tiene algo de Lorca, al que yo admiro muchísimo, me encanta la fuerza y la pasión que tienen sus poemas, sus obras de teatro…
_ Todo el mundo coincide en afirmar que la fuerza y la pasión son también lo más característico de su carácter, ¿esta lucha, esta decisión, le ha ayudado a conseguir cosas, o quizá le ha complicado un poco la vida?
_[se ríe] Muchas gracias por el piropo. Uno siempre trata de hacer las cosas de la manera más honesta posible. Desde hace años, cuando me puse a enseñar, quise que los bailarines fuesen tal y como yo los formara. Hay que tener una absoluta meticulosidad, para que el bailarín sea como a ti te gusta. Es un trabajo hecho a conciencia, durante muchos años. Pero de mi escuela han salido generaciones de bailarines importantísimos. Si te soy sincero, las cosas no siempre me han sido fáciles. La gente cree que estás pidiendo cosas para ti, pero siempre las he pedido para la danza, para que España tuviese lo que otros países, varias compañías de nivel internacional, y que se la conozca también por sus compañías de danza estables, como sucede en otros lugares… Qué sería del Royal de Londres, sin su ballet. Pero en España hay un desconocimiento supino de lo que es la danza, porque en España no hay tradición, ni educación en el baile. Pero creo que las autoridades se van concienciando, y también los empresarios deberían apostar un poco más por el arte en general, y no sólo por el deporte, que está muy bien, pero hay que cuidar un poco más el arte, que purifica el espíritu.
_ Gran parte de los mejores bailarines españoles han pasado por su escuela, ¿qué siente al ser el “padre” artístico de tantos buenos artistas?
_Sí es cierto que hay muchísimos bailarines que suenan hoy en día, como Tamara Rojo, Igor Yebra, Angel Corella, Víctor Jiménez, Antonio Ruth, Fernando Carrión… que han salido de mis manos. Y muchos son ahora primeras figuras de los ballets más importantes del mundo. Hace años me propuse hacer cantera y a base de trabajo lo he logrado. Y tuve que dejarlo todo en el mejor momento, en el de mayor éxito de mi carrera, para dedicarme a mi estudio, a formar bailarines para mi propia compañía, que ha hecho tanto danza clásica, como neoclásica y contemporánea.
_ Sin embargo, la danza clásica parece que sigue sin cuajar del todo. Tras el montaje clásico de El Quijote, se quedó prácticamente sin fechas por la falta de interés de los teatros.
_Cuando tú perteneces a un teatro tienes la facilidad de estar en un sitio. Puedes ensayar en tu lugar, en tu casa. Cuando no lo tienes, que es lo que nos pasa a nosotros, hay que pedirlo prestado, ver en qué ciudad te quieren ceder un par de días para que tú puedas crear un ambiente, cambiar las luces y volver a ensayar, porque no es lo mismo bailar en un espacio que en otro. Esperemos que eso cambie, ahora que parece que la Comunidad de Madrid está poniendo un poco más de su parte.
_ ¿El ser el bailarín, director y coreógrafo más reconocido del país no le facilita las cosas con respecto a estos montajes?
_Es cierto que es una ventaja tener el nombre que tengo, porque si hubiese sido otro cualquiera, a lo mejor no habría tenido la posibilidad de hacer todo lo que he hecho hasta ahora. Pero todo lo que tengo me ha costado sudores de sangre, nada me ha llovido del cielo. No tengo queja, porque el mundo entero me ha ofrecido un reconocimiento que es de agradecer. La compañía tiene un renombre y un reconocimiento increíble y la prensa y el público siempre nos han tratado muy bien. Y eso sí que es importante. El trabajo que hay detrás, la labor, y que el público responda, eso es lo más bonito que puede ocurrir.
_ A finales de octubre en Santander, estrena un nuevo montaje, la clásica Coppelia, pero con un aire más futurista.
– Sí, de hecho lo que oyes ahora de fondo es la música. Estamos muy ilusionados con este montaje, tanto como con otros, como El Sur o Samsara, que logró colgar en Madrid el cartel de “no hay localidades”. Yo creo que las obras clásicas hay que renovarlas un poco, porque en la época tampoco se bailaba como se baila ahora, hay otra técnica, y no tiene nada que ver el baile que se hacía hace cien años con el que se hace ahora. Todo ha evolucionado. Por eso hay que darle una nueva visión a las cosas, aunque guardamos la técnica clásica, la base, que lo es todo.

Publicado en FARO, el Viernes 6 de octubre de 2006

Add comment 5, Octubre 2006

Entrevista a Miguel Hermoso Arnao

“Sin el conflicto generacional la sociedad no evolucionaría”

Quién no ha discutido en alguna ocasión con su padre, para, con el paso de los años, darse cuenta de que la diferencia entre ambos es apenas imperceptible. De la distancia generacional, del teatro y las audiencias hablamos con MIGUEL HERMOSO que acompaña a Pepe Sancho en El gran regreso, mañana por la noche en Vilagarcía.

A la hora de preparar una entrevista con Miguel Hermoso, uno se encuentra, básicamente, con un problema. Lo que Google te ofrece no son los datos de un joven actor, sino el rostro de un consagrado director de cine. Así las cosas, no resulta fácil obtener datos, más allá del currículum de rigor de las promotoras teatrales. Como supongo que no es la primera vez que le pasa, le pregunto si él ya había caído en esa coincidencia, cuando me responde, categóricamente, “es mi padre”. Vaya.
_Bueno, yo también habría querido que me hubiesen puesto otro nombre, pero cómo iba a pensar mi padre que acabaría dedicándome a esto. La gente se confunde a menudo. A veces mencionan que yo soy director, otras que él es actor…
_La obra El gran regreso, trata, de hecho, de la relación entre padres e hijos, de la distancia generacional, ¿por qué crees que este problema sigue aportando tanto al mundo escénico?
_Porque es fascinante. Casi todas las personas pasamos épocas en las que nos llevamos mal, o bien con nuestro padres. Todos intentamos hacerlo mejor que nuestros padres, ser mejor profesional, mejor hijo, mejor persona. Y la primera vez que nos enfrentamos al mundo, nos rebelamos contra ellos, que representan el orden establecido, que nosotros queremos cambiar. Es algo tan importante, que sin el conflicto generacional la sociedad no evolucionaría, no iría hacia algo mejor. Lo cierto es que tiene muchas contradicciones, porque después de esa etapa de rebelión nos damos cuenta de que para conocernos a nosotros mismos no tenemos más remedio que entender que nuestros padres han hecho lo que han podido, no lo que han querido. Cuando somos jóvenes les reprochamos errores que nosotros no podemos evitar cometer. Es un tema que nos toca a todos. Y es fascinante plantearle al público algo en lo que se vea reflejado. Si gracias a esto un hijo intenta conocer a su padre, o un padre a su hijo, pues habremos cumplido nuestra misión.
_Pepe Sancho y tú os conocías ya de antes, ¿qué tal la compenetración en el escenario?
_La verdad es que fantástica. Los dos somos parecidos porque somos muy vehementes, muy temperamentales, y eso en escena se refleja. Se ve que es alguien a quien yo admiro mucho, y tenemos algo en nuestra relación parecido a lo que hay entre un padre y un hijo, y eso sirve en el escenario. Tenemos un registro similar, lo que es un acierto.
_Has trabajado muchísimo en series de televisión, de hecho, ahora estás rodando “Yo soy Bea”, ¿por qué crees que algunos productos televisivos nacionales duran tan poco en antena y tienen tan poco éxito?
_La respuesta más clara es que no tienen audiencia. Los anunciantes no dan dinero, y la serie, al final, se va a pique. Otro tema es la televisión nacional. Yo creo que la televisión pública no debería tener anuncios, no debería depender de la audiencia, debería ser como la BBC en Gran Bretaña, y ser más un servicio público o hasta pedagógico, y no sólo de entretenimiento. Te aseguro que si una serie tiene audiencia no la quitan. Esa es la verdadera dictadura. Y hay series que tenían una gran calidad humana, como “Raquel busca su sitio”, y deberían haber continuado, aunque no lograsen la máxima audiencia. Yo ahora estoy en “Yo soy Bea”, y no sé cuanto seguirá la serie, depende de si la gente sigue viéndola e interesándose.
_¿Tu opinas, como otros actores, que el teatro despierta más, que es más puro que otros géneros?
_Creo que educa al actor, es el único sitio en el que se trabaja con la suficiente calma y el suficiente tiempo como para permitirte progresar y aprender. Creo que lo que aprendes en el teatro, luego lo puedes aplicar a otros medios. Pero tampoco creo que haya una regla fija, hay grandes actores de cine que nunca han hecho teatro. Aunque en el cine quizá no suceda tanto, pero en la televisión se trabaja tan rápido que no puedes parar para hacer ensayos, o investigar. El teatro te permite profundizar mucho más en los personajes. Y además es un texto que repites muchas veces, muchos días, y cada vez descubres cosas nuevas. Eso te obliga a buscar más allá, incluso de lo que tu mismo te plantearías.
_Tu cara suena mucho, has salido en multitud de películas y series, pero, ¿te falta el espaldarazo definitivo para lograr ser un actor totalmente conocido?
_No se puede decir que yo sea famoso, pero eso no depende de mi, y no puedo hacer nada. He hecho buenas películas, pero no han sido un taquillazo. Sí creo que necesitas estar en la película adecuada, que ese año se pone de moda. He tenido algunos éxitos en el teatro, pero este no es un medio que te haga muy conocido. Pero estoy bastante contento con mi trabajo. Los personajes que me han ido dando me han permitido desarrollarme como actor y trabajar en términos muy diferentes. Eso te curte. Yo ahora me siento lo bastante preparado como para hacer algo de mayor repercusión, después de quince años trabajando en este mundo. He tenido suerte, porque en esta profesión la competencia es muy dura, hay mucha gente para muy poco trabajo.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 22 de septiembre de 2006

1 comment 25, Septiembre 2006

Entrevista a Rosana

“Para mí lo más importante es hacer mi trabajo con honestidad”

La principal característica que una y otra vez llama la atención de la cantante canaria Rosana es su risa, que suena franca, directa y cálida, como su conversación, al otro lado del hilo telefónico. Hablamos con ella antes del concierto que ofrecerá la próxima semana en las fiestas de Vilagarcía.

– El título de tu último trabajo es “Magia”, una palabra y un concepto que parece estar muy presente, tanto en tu vida y como tu carrera.
– Sí, absolutamente. Creo, además, que cuando hablas de la magia de la que nosotros hablamos en este disco, que es la magia de las cosas chiquititas, que yo creo que definitivamente son las más importantes, aunque no se aprecian siempre, todo cobra mayor importancia. Definitivamente sí, la magia tiene mucho que ver conmigo y con mi vida.
– ¿Cómo te cambió el estar primero detrás de las canciones y después pasar a dar la cara en un escenario?
– Pues mira, yo creo que como era algo inesperado, que no tenía previsto, ni planeado, ni fue algo que me trabajara de alguna manera. Sólo ocurrió. Siempre digo que ha sido algo vivido “en directo”, y creo que por eso no me cambió esencialmente en nada. Afortunadamente siempre he tenido cerca de mi a la familia y a los amigos, que han cuidado mucho de que no se me fuera la cabeza, y me creyera alguien impotante simplemente por hacer lo que más me gusta.
– En más de una ocasión has afirmado que si cantar dejara de reportarte, no dudarías en dejarlo. ¿Por qué crees que el éxito no te ha conseguido enganchar como a otros artistas?
– Porque a lo mejor a mi me gusta otro tipo de éxito. Mi ambición es grande porque dedicarme a hacer lo que más me gusta y que esto me dé de comer es algo grande. Pero no paso de ahí, tampoco necesito más. Yo firmaba porque me fuera como hasta ahora, que es mucho, toda la vida. Esto es una gran suerte, y por eso procuro no darle gran importancia a ese tipo de éxito y prefiero dárselo a otro, al de ser quien soy y no olvidarme de donde vengo y tener a los míos como siempre. Ese sí es un gran éxito. Para mi lo más importante es hacer mi trabajo con honestidad y que la gente me recuerde lo importante que es saber quién eres y de donde vienes.
– ¿Cómo llevas tu faceta de productora en ‘Lunas Rotas’?
– Muy bien, es muy divertido. Siempre digo que lo que la música me da, la música me lo quite. Y esto es un poco eso. Como yo recibo tanto de la música me gusta reinvertirlo en gente que empieza. Ponemos todo lo que humildemente sabemos y tenemos en una pequeña productora que trabaja honestamente y pasito a pasito. No tenemos un gran despliegue pero es una productora seria. En el momento tan frágil que pasa la música es interesante que haya entidades chiquititas que apuestan por gente que de otra manera no podría sacar un disco a la calle, aunque es un proceso mucho más laborioso y artesanal que si fuese una multinacional.
– ¿Son reales el optimismo y la vitalidad que se reflejan a menudo en tus canciones?
– Sí, creo que sí, son una marca de fábrica. Lo llevo en los genes. Es una forma de vida el ver siempre la botella medio llena, ver que lo malo se vuelve bueno y que todo lo que pasa, incluso las cosas malas que pasan, pueden ser por algo bueno. Es una forma de vida más que un pensamiento.
–Con las complejidades que existen en el mercado discográfico actual, arriesgaste mucho con la grabación en directo de temas nuevos de tu anterior álbum, ‘Marca Registrada’ ¿no te dio un poco de miedo?
– No creas. Este álbum es algo de lo que me responsabilizo del todo. Si volviese atrás lo volvería a hacer. Lo que sí es verdad es que se ha convertido en un disco de tránsito, porque con él me iba de una compañía discográfica y comenzaba mis negociaciones con otra, y al final fue el disco el que padeció esa situación. Aunque espero que con el tiempo tenga el lugar que merece.
– ¿Cómo te ha influido creativamente el crisol de músicas y culturas que es Canarias?
– Influye en todo, el hecho de nacer un sitio que recibe tantas influencias y por motivos tan distintos, culturales, históricos, geográficos y turísticos. El hecho de ser española pero tan cerca de África e históricamente de América. Eso no deja de ser una bomba de relojería cuando se habla de creatividad.

Publicado en Faro de Vigo, el Domingo, 13 de agosto de 2006

Add comment 14, Agosto 2006

Entrevista a Rafa Campillo, Tam tam Go!


“Nosotros nunca hemos dicho que nos separábamos”

Durante años han formado parte del panorama musical español. Los hermanos Campillo, para la mayoría Tam Tam Go!, regresan al estudio para sacar nuevo disco después de aquel archirrepetido ‘Amor en la red’. Hoy viernes estarán en Vilanova. Hablamos de todo ello con Rafa Campillo.

_¿Qué les ha llevado a regresar a los escenarios después de tanto tiempo fuera?
_Para nosotros no ha sido tanto tiempo, porque hemos seguido en el mundo de la música. Nacho ha estado los dos últimos años con su disco en solitario y yo he estado trabajando con otros grupos, produciéndolos y tocando con ellos. Lo que nos ha llevado a volver con un disco nuevo de Tam Tam Go! es el hecho de quererlo. Nos hemos juntado, hemos visto que teníamos nuevos temas y que queríamos grabar.
_¿Habrá, entonces, disco de Tam Tam Go!?
_Sí, empezaremos a grabar entre septiembre y octubre. Va a ser un disco en directo, porque no hemos sacado ninguno a lo largo de estos años. Incluiremos los éxitos de siempre, pero también temas nuevos.
_Hoy en día muchos grupos afirman sacar discos nuevos y sólo son reediciones de álbumes anteriores, ¿van a tirar por ese camino?
_No, en este disco van a ser, como mínimo, siete temas nuevos. Y puede que haya más. A este le seguirá un disco de estudio y ahí es donde meteremos la mayoría de las canciones que hemos escrito. Con el primer álbum adelantamos lo que va a ir en el disco de estudio, que empezaremos a grabar el año que viene. Los temas que hemos elegido para el directo son buenos, no nos hemos dejado nada en el tintero. Son temas que tienen que salir ya, no pueden esperar. Nosotros contamos el tiempo en el que vivimos, hablamos de problemas que hay que contar ahora, porque si no, se pasan.
_Personalmente, ¿cómo lleváis el volver a traer al escenario a Tam Tam Go!?
_Bien, ya te digo, ha sido la prensa la que etiquetaba nuestros recesos como desaparición. Nosotros nunca hemos dado un comunicado de prensa ni hemos dicho a nadie que nos separábamos. Somos un grupo maduro y a veces necesitamos tiempo para hacer un disco, y sacamos algo cuando tenemos temas, no cuando la compañía quiere. Y puede pasar un año o tres, o los que sean.
_Entonces, ¿nunca os habéis separado?
_No, nunca. Hemos estado trabajando juntos siempre, incluso sin ser Tam Tam Go! Yo he trabajado en el disco en solitario de Nacho, y siempre ha habido mucha comunicación.
_Siendo hermanos, supongo que es lo lógico…
_Bueno, hay hermanos que se llevan mucho peor…
_¿Y cómo se les da el trabajar tan de cerca con la familia?¿No surgen roces?
_Yo creo que depende un poco de la persona, de cómo se sea. Nosotros tenemos un carácter bastante bueno para trabajar juntos, y además lo que hemos tenido siempre muy claro es que a veces hay que dejarlo, entrar en otros proyectos para poder cargar las pilas. Nos dimos cuenta de que el hecho de trabajar con otra gente nos enriquece. Siempre es positivo el conocer otras ideas, trabajar con gente distinta y no con los músicos de siempre.
_Después de llevar tanto tiempo al pie del cañón, ¿cree que es más complejo el mercado discográfico ahora o cuando empezaron?
_Ahora, sin duda. Lo difícil ahora es eso, precisamente, vender discos, el mercado discográfico. Son otros tiempos, hay otra manera de escuchar y entender la música. Pero ese es tema para otra entrevista, habría que hablar horas, largo y tendido, sobre porqué funcionan así las cosas.
_La mayor parte de sus fans de los primeros tiempos ya han rebasado la treintena y muchos chavales jóvenes los conocen ahora, ¿quién suele ir más a menudo a sus conciertos?
_Te sorprendería ver el eclecticismo de edades que hay. La gente joven que se enganchó a nosotros con los últimos discos, y quienes nos conocen desde los ochenta y que todavía nos siguen. Se dan coincidencias curiosas, como que en un concierto haya hasta tres generaciones de una misma familia que nos sigue, abuelos, padres e hijos, que van juntos a vernos. Y eso está muy bien, es muy gratificante y nos llena de orgullo. Hay gente más joven que piensa que sólo tenemos un par de discos y discuten con la madre o el padre sobre cuanto tiempo llevamos en el mercado, cuando eran sus padres los que compraron nuestros primeros álbumes.
_¿Cuál es el secreto para enganchar a gente de tan diversas edades?
_Las letras de nuestras canciones reflejan problemas actuales, cosas que interesa a todo el mundo, todo el que se preocupe por los temas sociales.

Publicado en FARO DE VIGO, Viernes, 28 de julio de 2006

Add comment 27, Julio 2006

Entrevista a Joxemi Rendín , guitarrista de Ska-P


“Ahora sabemos lo que queremos y tocamos mejor”

Cuentan las malas lenguas que cuando Toni Escobar dejó el grupo, Ska-P probó a todos los guitarristas posibles y se quedó con el peor músico que vieron, el navarro Joxemi. Hablamos con él del compromiso, la solidaridad y la buena música.

– ¿Cuántas cosas han cambiado desde su primer disco, Ska-P, hasta este último ¡¡Que corra la voz!!?
– Hemos aprendido. Han cambiado los temas de las letras aunque siguen teniendo las mismas perspectivas. Tocamos mejor, ahora sabemos lo que queremos.
– ¿Definiría las letras de Ska-P como canción protesta?
– Podía decirse así también. Las letras de Ska-P hablan de lo que sale por la tele, del día a día. Al final todo se queda en protestar, aunque nadie te haga demasiado caso.
– Sin embargo siempre se ha asociado la canción comprometida con los cantautores melódicos, no con la música ska.
– Hubo muchos grupos ska, como Madness, que sólo decían chorradas, pero hay otros grupos que tenían letras mucho más políticas, que no tenían nada de absurdo, como las de The Clash, aunque sea un rollo más punk.
– Hablando un poco de punk, ¿qué creen que les ha influido más, el rock radical vasco –Kortatu, Negu Gorriak…– o el punk inglés de The Clash?
– Nos influyó más Kortatu, aunque a ellos le influyó The Clash de manera bestial. Pero siempre digo que si no hubiese existido Kortatu no existiría Ska-P. Y otros grupos vascos, como La Polla.
– En su último disco critican sobre todo a los medios de comunicación. ¿Cuál es el reproche general hacia los medios?
– Se critican muchas cosas, sobre todo la forma en que se dan las noticias, tenemos sólo la visión de occidente, que nos dicen quiénes son los malos y quiénes los buenos. No es un punto de vista objetivo.
– ¿Cree que buscar la igualdad es una utopía?
– Siempre hay que buscar la igualdad. Aunque hoy en día hay que esforzarse mucho para conseguir cosas, cada vez la gente protesta más. Se les ve más cuando hay reuniones del G-8 y todo esto. Pero utopía lo es todo… Lo es la democracia y se supone que estamos viviendo en ella.
– Puestos a soñar… ¿un deseo para cambiar el mundo?
– La solidaridad, pero la de verdad. El ser solidario lo cambia todo. Nosotros nos podemos quejar, pero lo hay que están mucho peor. La gente sólo quiere trabajar, vivir y ser feliz. No piensan más que en ellos.
– ¿Qué es lo que define a un grupo independiente?
– A nosotros, porque estamos con una multinacional ya se supone que no somos independientes, cuando hay grupos teóricamente independientes que después salen por la tele anunciando cualquier cosa. Nosotros intentamos no hacer cosas con las que no nos sentimos a gusto. Estamos en una compañía grande, pero seguimos siendo fieles a nosotros mismos.
– Por su condición de grupo vallecano ¿sabían que la fiesta del agua de Vallecas está hermanada con la de Vilagarcía?
– Pues no, aunque Pipi, que es del barrio, seguro que sí lo sabe.
– ¿Vendrán a darse un chapuzón?
– Va a ser imposible, aunque nos encantaría, pero el sábado tocamos en Barcelona.

Publicado en FARO DE VIGO, el Jueves 14 de agosto de 2003

2 comments 10, Julio 2006

Entrevista a Isabel Ordaz


“En la serie trabajamos mucho y sin rebajar el nivel de calidad”

Entre los veraneantes que llegan en estos días hasta Arousa pueden verse algunas caras conocidas. Disfrutando de la cocina del restaurante carrilexo Galloufa, nos encontramos a la actriz Isabel Ordaz, la entrañable ‘Hierbas’ de la popular serie ‘Aquí no hay quien viva’.

– Trabaja usted a menudo tanto en comedia como en drama, ¿compagina ambos registros sin problemas?
– Forma parte de mi profesión. Como actriz, cuando tengo que hacer comedia o tragedia es igual, porque los géneros son parte del dominio de este oficio. También depende mucho del formato. La comedia es más difícil de lo que la gente piensa, y cada género tiene sus características, sus exigencias y su preparación. Considero que una actriz, como un músico, debe conocer todos los palos. Y eso es lo que más me gusta, además, cambiar de género.
– Ha hecho televisión, cine y teatro, ¿es usted de los actores que se decantan por la televisión sólo porque da dinero o siente la misma pasión por todos los formatos?
– Soy una actriz vocacional, no soy capaz de establecer una jerarquía. Bien es verdad que, personalmente, creo que la madre del cordero para cualquier actriz está en el teatro. Pero no soy capaz de emplearme menos o con más desgana por estar en televisión. Me empleo a fondo y trato de sacar lo mejor de cada personaje. El teatro es lo más intenso y completo, literariamente más rico. La televisión te da una impronta y una capacidad de improvisar muy interesante. Además cuentas también con la respuesta directa del público, que en este caso ha sido un gran éxito. Y eso es siempre muy gratificante.
– Además del nombre, ¿qué tiene en común con su personaje de ‘Aquí no hay quien viva’?
– Pocas cosas, la verdad. Una cierta dulzura, soy partidaria de la ternura. Pero ella tiene una especie de incapacidad para asumir la realidad que yo trato de no tener, porque si no estaría loca. Es muy voluntariosa. Todo es un desastre a su alrededor, pero ella trata de que todo funcione. Anhela la paz absoluta y lucha por ello denodadamente. También me gusta la tila y el poleo, pero poco más. Y el trabajo es mejor cuando estás distanciado del personaje.
–¿Seguirá en la serie la próxima temporada?
– En principio sí, comenzaremos a grabar en septiembre, pero ahora estamos con el descanso. Una compañera siempre dice quue “vamos a morir de éxito” y es verdad. Como la serie ha funcionado tan bien, la cadena ha pretendido no pararla, hacer muchos más capítulos. Trabajamos mucho y todo ello sin rebajar el nivel de calidad. Los guiones son muy buenos, y se estudian mucho. Laura, la directora de la serie, no se conforma con una toma ni con dos, a veces hay que repetir mucho más el trabajo. El buscar la calidad y luchar contra una excesiva industrialización del producto implica un mayor alargamiento del trabajo, pero los plazos de entrega mandan, y tiene que estar cada miércoles. Y no da tiempo a tener tres o cuatro guiones grabados. Creo que a partir de ahora va a cambiar la cosa.
– El descanso, en su caso, es entonces más que merecido.
– Sí, nos hacía mucha falta. Normalmente las series se ruedan en temporadas de trece capítulos, excepto ‘Aquí no hay quien viva’, que como la demanda era tan grande hemos llegado a rodar hasta cincuenta capítulos seguidos. Ha sido una temporada extenuante.
– ¿Qué planes tiene para el futuro, más allá de la serie?
–Quiero hacer teatro en cuanto pueda, algún proyecto interesante. También he publicado un libro de poemas. Pero ahora estoy tan agotada que no sé. Por eso he venido a Galicia, que es el lugar idóneo para descansar, comer bien, ver el mar y relajarse.

Publicado en FARO DE VIGO, el Sábado, 13 de agosto de 2005

Add comment 10, Julio 2006

Entrevista a Barricada


“Con veinte años no nos veíamos a los cuarenta en un escenario”

Son unos verdaderos incombustibles del rock español. Más de dos décadas después de su creación, los pamploneses Barricada siguen al pie del cañón, sacando discos y haciendo vibrar a los asistentes a sus conciertos. Antes de su actuación en Vilagarcía hablamos con Alfredo, el guitarrista de la banda.

– Llevan 23 años sobre el escenario, ¿aún siguen teniendo ganas de juerga?
– La verdad es que sí, y muchas. Para durar tanto tiempo en esto del rock and roll es fundamental pasarlo bien, y poder vivir de ello económicamente, claro. Nosotros seguimos disfrutando, ya no como el primer día, sino que a veces incluso más.
– ¿Son aún unos currantes del rock o al ser ya unos clásicos de la música en España han cambiado las tintas?
– Por muy clásico que puedas llegar a ser tienes que seguir siendo un currante, porque es la única manera de mantener vivo el grupo, quedar para ensayar todos los días, preparar temas nuevos, mantener el contacto. Hay que currar, y no apoltronarse y decir ahora sólo toco en grandes pabellones. Hay que tocar en todos lados.
– Son la banda de rock más estable del país, ¿cuál es el secreto?
– Sobre todo el trabajo, como te dije antes, y el respeto. Hay que saber que todos tenemos nuestros defectos y tenemos que aguantar los del otro, teniendo en cuenta que también él aguanta los nuestros. Son muchas horas juntos, muchas horas de furgoneta, hoteles y demás. Se tiene que saber aceptar a los demás y sus opiniones.
– ¿Ha cambiado mucho el panorama musical en España desde que empezaron?
– Ahora hay muchos más grupos y variedad. Cuando empezamos nosotros había grupos tipo Leño, Barón Rojo, luego vino el nu metal, la música electrónica… Y eso está bien, enriquece mogollón el panorama de la música. El problema es el de siempre, que la compañía no apuesta por grupos nuevos a menos que desde el principio tengan un gran nivel de ventas.
–¿Qué se siente cuando ven en los conciertos a chavales que ni si quiera habían nacido cuando salió el primer disco?
– Es muy curioso, pero te piden canciones que salieron antes de que naciesen. Afortunadamente tenemos un público muy amplio, desde los chavales de las primeras filas que son los que dan la caña hasta los más mayorcitos, de nuestra quinta, que están más pegados a la barra. Para nosotros es bueno, porque donde está el meneo es en las primeras filas.
– ¿Es difícil no repetirse teniendo una trayectoria tan extensa como la suya?
– A nosotros es lo que más nos preocupa. Si hay algo que nos recuerde a una canción anterior, va a la basura. Igual nos hubiera ido mejor si nos hubiéramos repetido más, como ha hecho otra gente, pero siempre nos gustó innovar.
– ¿Se ven dentro de otros veinte años encima del escenario?
– Pues no sé que decirte, porque hace veinte años nos preguntaban si nos veíamos con cuarenta años sobre un escenario y nosotros decíamos que ni de coña, a esa edad estaremos ya demasiado cansados, seremos muy viejos. Y míranos, ahora estamos en los cuarenta, y estamos encima de un escenario, y disfrutando. Igual te digo ahora que no me veo con cincuenta encima de un escenario, y es posible que hablemos dentro de quince años y sigamos igual. No lo sé. La verdad es que tampoco miramos demasiado al futuro.
– ¿Cuál es vuestro proyecto más inmediato?
– Terminar la gira de verano, que está siendo bastante fatigosa, estamos haciendo un montón de kilómetros. En otoño pretendemos grabar un DVD en directo, no sabemos donde, con dos partes, una el directo eléctrico y otra más rollo acústico, con un coro de tres chicas y algún músico más.

Publicado en FARO DE VIGO, Sábado 13 de agosto de 2005

Add comment 10, Julio 2006

Entrevista a Fran Perea


“No soy un producto del márketing televisivo”

Decir Fran Perea hace dos años no es lo mismo que decirlo ahora. Una horda de jovencitas alocadas dan buena fe de ello. El Marcos Serrano de Telecinco está de gira, con su guitarra, sus canciones y sus éxitos de ventas bajo del brazo. Esta noche, recala en Vilagarcía.

– ¿Cómo asume un chico de 25 años la fama y el éxito cuando le llegan de una manera tan repentina?
– Con mucha tranquilidad, haciendo mi trabajo lo mejor posible y aferrándome a mi realidad, que es esa, la de trabajar y hacerlo bien. Lo que hay a mi alrededor, lo que me rodea, no puedo controlarlo. Tengo que aprender a vivir con ello, pero intentando hacer las mismas cosas de antes, mantener mi vida para no perderme en todo esto.
– En verano, la gira y en invierno, el rodaje de Los Serrano. ¿Le da tiempo a tener algo de vida privada?
– Pues no. Llevo un año y pico sin parar entre gira, rodaje y promoción. Últimamente tengo poco tiempo para mí.
– ¿Qué fue primero, el escenario o la guitarra?
– Me llegaron las dos cosas a un tiempo, porque la primera vez que me subí a un escenario fue para tocar la guitarra.
–¿Se plantearía dejar lo uno por lo otro llegado el caso?
– No, en ningún momento he pensado dejar ninguna de las dos cosas.
– ¿Cómo se vive el ser el nuevo ídolo juvenil del país?
– No sé qué significa eso de ser el “nuevo ídolo”. Pero es algo que yo no puedo controlar, que no sé cómo va a funcionar. Lo único que quiero es hacer bien mi trabajo que puede que ahora tenga una repercusión concreta por elementos ajenos a mí, pero que mañana puede no ser así, y que sea otro el nuevo ídolo. Entonces, a mí, lo único que me quedará será el saber que soy un buen profesional. Esto para mí es estar en la realidad, con los pies en el suelo, viviendo el día a día con la mayor naturalidad posible y sin dejar que todo lo que pasa a mi alrededor me supere.
– ¿Se considera un producto del márketing televisivo?
– Todo lo que está en el mercado es un producto y todo lo que tiene una campaña de promoción es márketing. Yo no soy un producto de nada, Fran Perea es él mismo, es una persona, no un producto.
– ¿Tiene pensado grabar un segundo disco más adelante?
– Ahora mismo estoy trabajando en ello, componiendo algunas canciones y mirando algunas cosas.
– ¿Va a componer sus propias canciones para este nuevo disco?
– Sí, yo he compuesto desde siempre, pero antes apenas si tenía tiempo así que aprovechamos que surgió la oportunidad de que colaboraran en el disco artistas de lujo como Pau Donés o Mikel Erentxun. Pero cuando tenga un poco más de tiempo quiero hacer mis propios temas.
– ¿Estará tan vinculado como éste, La chica de la habitación de al lado, a la serie o será más puramente Fran Perea?
– Depende… Supongo que no, que el primer disco salió más a raíz de ‘Los Serrano’ y que el siguiente será un poco más propio, aunque hasta que no llegue el momento tampoco lo sabré. Pero yo seguiré siendo siempre yo, vinculado o no a la serie.

Publicado en FARO DE VIGO,

1 comment 10, Julio 2006

Entrevista a Pedro Reyes


“El monólogo nunca ha tenido demasiada aceptación”

El humor sigue siendo el protagonsita de las noches del Náutico. En esta ocasión es una de las principales figuras del humor actual de nuestro país. PEDRO REYES, cuya trayectoria artística es la trayectoria de la risa de España, recala el próximo lunes en la playa de A Barrosa.

_Usted ha estado presente en el humor que se ha hecho en España desde La Bola de Cristal hasta El Club de la Comedia, ¿cómo ha cambiado, si es que lo ha hecho, el sentido del humor de los españoles?.
_Todos los países evolucionan y, con el paso del tiempo, el humor que antes estaba vigente ahora ya no lo está. Sin duda, la risa es una cuestión cultural. Creo que si ahora viésemos actuaciones de Pedrito Ruiz es muy probable que a mucha gente no le hiciesen tanta gracia, el humor depende de un factor socio-cultural, del momento en que se hace, de lo que está de moda, porque el humor se nutre de la actualidad. Pero el humor también puede ser imperecedero si está bien hecho, por ejemplo, el humor que hacía Charlot a principios del siglo XX sigue siendo muy valorado. Pero el humor siempre cambia y evoluciona, y además es algo muy subjetivo, depende de cada uno.
_¿Cuál ha sido para usted su actuación más hilarante?
_Ha habido muchas, y la verdad es que no me acuerdo y no podría seleccionar nada.
_ ¿Cree que el formato del monólogo tipo Club de la Comedia ha ayudado al resurgir del humor en el teatro y la televisión?
_Para mí el Club de la Comedia fue algo muy pasajero, yo he hecho monólogos antes de eso y los estoy haciendo después. Pero sí es cierto que con el Club se han hecho famosos los monólogos, cosa que a mi me ha beneficiado directamente. Pero creo que no es algo que haya resurgido porque nunca ha tenido demasiada aceptación entre el público. España es un país más de chiste, gustan más las bromas rápidas y cortas, en las que no hay que pensar demasiado, es un humor más fácil que llegue a la gente, más relacionado con la televisión, mientras el monólogo es más para disfrutarlo en un teatro.
_ ¿Escribe usted sus propios monólogos?
_Si, siempre suelo escribir mis monólogos, de hecho lo que más me gusta es escribir mis actuaciones.
_ ¿En qué se suele inspirar?
_Pues en todo, el ser humano no tiene desperdicio, se aprovecha todo, como en el cerdo. De cualquier cosa se puede hacer humor, desde los camareros hasta la vida sexual.
_¿Qué es imprescindible para hacer reir?
_Que exista la paradoja, el ingenio, la sorpresa. A veces lo que más nos hace reir es lo inesperado, lo que aparece de pronto. Por reirse uno puede reirse de todo, eso ya depende de las perversiones de cada uno.
_¿Cuál es su humorista favorito?
_Woody Allen, desde muy joven. Para mi es un humorista ciertamente culto, no muy comprometido, porque la sociedad americana no está muy por la labor, pero es un hombre que ha evolucionado desde el humor hacia la cultura en general.
_ ¿Y español?
_Tengo varios, pero sobre todo me gusta Gila, mucho. No sabría decir qué es lo que más me gusta de él, pero siempre me sorprende y me hace reír.

Publicado en FARO DE VIGO, Viernes, 20 de agosto de 2004

Add comment 6, Julio 2006

Entrevista a Javi ‘Marciano’, guitarrista de O’ Funk’illo



“Ahora las discográficas no buscan grupos, sino productos”

Llevan ya años acudiendo regularmente a sus citas con Galicia. En Santiago, en Caldas y, este fin de semana, en Vilagarcía. O’Funk’illo es uno de los platos fuertes del festival que arranca hoy. Estarán en el cierre de fiesta el domingo con su “funky andalú embrutessío”, para hacer saltar al público con las canciones de su tercer disco, No te cabe ná. “¿Quien dice que en Andalucía no se hace funky?”

– Tras el primer álbum, os quejábais del poco apoyo que os prestaba la compañía (EMI), tras tantos discos vendidos, ¿las cosas siguen igual?
– Ahora parece que creen un poquito más en nosotros, aunque tampoco es para tirar cohetes.
– ¿Es arriesgado lanzarse a la piscina y hacer tu propia música en España?
– Sí, es una apuesta arriesgada siempre porque hoy en día los grupos lo tienen muy difícil, tal y como está el mercado, entre la piratería, internet, el top manta, operaciones triunferas y cosas de estas es complicado que una compañía apueste por alguien. Antes había un mínimo que se cubría, pero las discográficas ahora no buscan grupos, buscan productos directamente.
– Aunque mucha gente lo desconoce, habéis trabajado, por separado, con los más conocidos artistas del panorama español (Raimundo, Luz Casal, Manolo García…) ¿esta experiencia ayuda o perjudica a la hora de enfrentarse a un público propio?
– La experiencia ayuda porque da tablas, aunque es diferente tocar para un artista que ser tú el artista. Es más difícil tocar tu propia música, ser la cabeza visible de todo lo que está pasando.
– Con tanta fiesta y tanta guasa, ¿os ha costado que os tomen en serio?
– Al principio nos confundían con grupos que son de guasa, totalmente. Que si los Mojinos, los Chanclas. Y nosotros podemos ser primos pero no hermanos. Tenemos ese punto de ironía andaluz y sí hay canciones que son fiesta, pura y dura, pero hay otras que llevan un mensaje más de fondo.
– De hecho en vuestro último disco, No me cabe ná, hay más carga de contenido social y político.
– Sí, pero creo que es también producto del momento en el que estamos viviendo, que se refleja en las letras, pero seguimos teniendo fiesta, ya sabes.
– Últimamente habéis tocado bastante por el norte, ¿estáis desarrollando una relación especial con Galicia?
– Sí, la verdad es que últimamente por el norte estamos tocando mucho, es a donde más vamos. Aunque Galicia es de los sitios en lo que más nos ha costado, pero una vez que hemos abierto camino está siendo más fácil.
– ¿Notáis diferencia entre el público de aquí y el del sur?
– Notamos diferencia, pero entre públicos distintos, no porque sean de un sitio o de otro.
– ¿Hacia dónde evoluciona la música de O’Funk’illo?
– El primer disco era muy funky, el segundo, muy metal. Yo creo que este está un poquito más equilibrado. Hay mucha más mezcla, funky, metal, reagge… Hemos abierto más campo.
– ¿El futuro de la música es el mestizaje?
– Es el único futuro válido que existe. Ya nada es puro, ni el flamenco.
– ¿La gente baila funky en España?
– En España nunca hubo cultura funk, pero de un tiempo a esta parte es todo mucho más funky, hay más grupos, más discos. Cuando nosotros empezamos apenas había nada y era un terreno un poco por explorar.
– ¿Os ha sorprendido el éxito que estáis teniendo?
– Nosotros hemos currado, no hemos tenido apoyo de la compañía, nos hemos hecho cientos de kilómetros, nos lo hemos currado ‘a saco’. Por un lado no nos lo esperábamos, pero creo que estamos recogiendo lo que hemos sembrado. Pero tampoco es que sea un éxito espectacular, aunque mejor así, que vaya poco a poco.
– La Mala, Las Niñas, O’Funk’illo. ¿Esta es una época dorada para la música andaluza?
– Sí, están volviendo los tiempos de Triana, el rock sevillano, pero ahora abierto a toda Andalucía. Pero eso sí, lo que no hay es industria, ni productores ni ‘ná’, música, toda la que quieras, pero infraestructura…
– Comienza el verano y vosotros, saltando de festival en festival. ¿Hay manera de reponerse de tanta juerga?
– No sé, la verdad, porque aún no paramos. Lo llevamos como podemos, pero creo que cuando paremos lo hacemos para siempre.

Publicado en FARO DE VIGO, Viernes, 13 de mayo de 2005

Add comment 6, Julio 2006

Entrevista a Pablo Motos


“Soy como mi personaje, atraigo las cosas patéticas”

Radio, televisión, teatro; actor, guionista, director. Cuando se le pregunta cómo compagina su prolífica y simultánea carrera contesta que nada es imposible si uno prescinde de dormir. Pablo Motos es, junto a Enrique San Francisco, el principal responsable del gran éxito que la comedia ‘Entre fuerte y flojo’ está teniendo en todo el país. En Vilagarcía, de momento, las entradas están agotadas desde el primer día.

– Como afirman en la obra, ¿sólo son estables las relaciones que se basan en la mentira?
– Absolutamente. A la gente le molesta escucharlo al principio, pero después de estar 45 minutos demostrándolo no les cabe duda. De hecho, al que dice siempre la verdad lo que le pasa es que se separa.
– ¿Qué tiene en común y en qué difiere de su personaje?
– En este caso yo soy igual que el personaje pero un poco exagerado. En la obra lo hemos llevado al ridículo, pero a mí me pasan las cosas que le pasan a él, soy igual de patético. La gente cree que soy cómico, pero es mentira, yo atraigo las cosas patéticas. Continuamente me pasan cosas que cuando te están sucediendo son horrorosas,pero después las cuentas y tienen gracia.
– ¿Cómo definiría el personaje que representa Enrique San Francisco?
– Enrique es un caballero gamberro, una persona que ha vivido mucho y que tiene un concepto de la libertad muy superior al de cualquier ser humano normal. Vive como los budistas, sólo piensa en el aquí y ahora. En cada momento soluciona el problema que hay, es mucho más listo que mi personaje. Él es mi maestro en la obra, el cómico veterano.
– En Entre fuerte y flojo abordan temas muy serios en clave de comedia. ¿Esta visión humorística no puede herir algunas sensibilidades?
– Sin duda, siempre que dices algo hieres a alguien. En un teatro de mil personas cuando hablemos de la violencia habrá gente que crea que es un tema sobre el que no se pueden hacer chistes. Pero si sólo oyes la primera parte de la frase, te molestas, si escuchas lo demás te hace mucha gracia. En mi texto, por ejemplo, los hombres creen que me meto demasiado con los hombres, y las mujeres que lo hago más con ellas. A lo mejor estoy en el sitio adecuado pero cada uno ve los golpes que le entran a él, no los que le dan al contrario.
– ¿El humor es la mejor manera de enfrentarse a los problemas día a día?
– Para mí el humor es una forma de vivir, una actitud ante la vida y un recurso que hace que todo sea más llevadero. Cuando las cosas no tienen solución lo único que te queda es el humor. Si aprendes a reírte la vida es mejor y te engañarán menos, porque frente al humor no hay defensa.
– ¿Hay algo que no se pueda tratar con sentido del humor?
– Sí, claro, hay cosas que socialmente somos incapaces de superar, como el hambre en el Tercer Mundo, que nos provoca impotencia y vergüenza, e impide que nadie haga humor sobre ello, porque es superior a nosotros. Sin duda puede haber un aspecto divertido, pero sólo el hecho de decirlo ya es hiriente, porque es un tema complicado. Lo que es socialmente demasiado potente no se puede tratar con sentido del humor. Si yo hiciese bromas sobre alguien con mucho prestigio, como Teresa de Calcuta, de la que, objetivamente, se podrían hacer bromas quien quedaría mal siempre sería yo. El humor tiene límites, aunque menos de los que puede tener lo que llamamos un texto serio.
– El teatro está invadido actualmente por obras del formato Cinco mujeres.com, realizada por el mismo equipo que ha escrito el guión de Entre fuerte y flojo. ¿Es el humor el único modo de lograr que la gente acuda al teatro?
– No, de hecho nosotros hemos escrito Cinco hombres.com y demás, pero al teatro lo que le falta es una parte importante de innovación y experimento. Podría atraerse a mucha gente haciendo género de terror, por ejemplo. El problema del teatro es el cine, aunque no se quiera pensar. En el cine los efectos especiales han llegado a un nivel tan animal que el teatro no tiene manera de competir con eso y le cuesta mucho transmitir la misma emoción. Entonces es cuando uno se encuentra que hay obras clásicas siguen funcionando muy bien y que hay otras a las que no va nadie. La gente tiene la sensación de que el teatro es algo antiguo, y quienes tienen que modernizarlo son los autores que hacen las obras, bien sean de humor, de terror o poéticas. Yo hago obras humorísticas porque soy humorista, pero me estoy planteando hacer otro tipo de teatro, que puede tener éxito si es bueno.
– Tanto Enrique San Francisco como usted han trabajado en radio, televisión y teatro, a veces al mismo tiempo. ¿Cómo se complementan o estorban estas actividades?
– El único problema es que no duermes. Si exceptúas que se puede llegar a vivir sin dormir no hay ningún problema. Cada actividad es distinta y tiene un atractivo diferente y unos problemas diferentes. No tienen nada que ver. Si tu cuerpo lo aguanta y tu cabeza también, no se solapan.
– El Club de la Comedia, en el que ambos han participado activamente, ha marcado un hito en la manera de hacer teatro en España, ¿no comienza a ser ya algo excesivamente recurrente?
– ‘El Club’, cuando empezamos, sólo era una idea y ahora se ha convertido en una moda y corremos el riesgo de confundir lo que es importante con lo que no lo es. De lo que hay que hablar es de si un monólogo es bueno o malo, porque si es bueno no cansa. La gente no cuestiona el formato. Lo de menos es si hablas solo o con alguien. Lo que me interesa de verdad es lo que dices. El monólogo sólo es un vehículo.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 25 de febrero de 2005

Add comment 6, Julio 2006

Entrevista a Antonio Ramírez Almanza, Presidente de la Asociación de Casas Museo y Fundaciones de Escritores. ACAMFE


“A todos nos sorprendió el número de visitantes de nuestra web”

Sus esfuerzos por acercar al público la figura de los escritores y la importante labor de las casas museo en la cultura ha estado patente a lo largo de toda su carrera. Ramírez, director de la Fundación Juan Ramón Jiménez, participará en las XII Jornadas de ACAMFE.

— En esta reunión de ACAMFE el tema elegido ha sido Valle-Inclán, y el lugar de celebración Vilanova, ¿cómo ha incidido lo uno en lo otro?
— Nuestros autores son siempre importantes a la hora de elegir dónde se va a celebrar el encuentro. En este caso, la elección de Vilanova se justifica sobradamente por Valle-Inclán. Las casas se ofrecen en función de lo que estén llevando a cabo. Por ejemplo, el año que viene se va a celebrar en la Juan Ramón Jiménez, porque se festeja el 125 aniversario del nacimiento del poeta. La siguiente tendrá lugar en Cartagena, en la Casa Museo de Carmen Conde porque será su centenario. La celebración de los encuentros están en función de las propuestas que nos hacen las casas.
— Las jornadas tratan también sobre las nuevas tecnologías y la pluralidad que estas traen a la cultura, ¿hasta qué punto se han revolucionado las casas museo a través de la universalización de la red?
— Para nosotros este es uno de los temas más importantes. Cuando en 1993 tuvimos una primera reunión en la Pérez Galdós, en las Palmas de Gran Canaria, vimos la necesidad de poner en marcha una interrelación de experiencias. Con el paso del tiempo, una vez que logramos configurar una importante red, con cerca de sesenta casas museo, hemos detectado que el fenómeno de internet difícilmente pasa desapercibido para nosotros. Son muy pocas las casas que no tienen una configuración externa con vistas a las nuevas tecnologías. Por eso en el encuentro de este año en Vilanova nos ha parecido importante reflexionar sobre lo que hemos hecho los últimos años. Desde hace un año y medio, además de tener cada casa su propia red, ACAMFE tiene su página web. Nos ha sorprendido a todos el número de visitantes que tiene. Se ha enriquecido, de una manera sorprendente, el interés por las casas museo, los escritores y el entorno en el que vivieron. Nosotros contamos con, aproximadamente, sesenta mil visitas anuales, que entran en nuestra página para acceder después al autor que les interesa.
— ¿Cree entonces que la cultura debe salir de los museos para acercarse a la calle?
— Sí, estamos absolutamente convencidos de que el museo en sí es un espacio singular en cuanto a que se accede a él por unas circunstancias concretas, puede ser el turista ocasional o el estudiante que está interesado en un factor concreto de esta casa. La casa museo es parte del legado que el escritor deja, ofrece una gran proximidad con el autor. Está el lugar en el que escribió, donde aprendió, donde vivió y la parte más emocional de su figura. Pero esto no es suficiente. Muchos visitantes actuales llegan porque previamente han entrado en las páginas web y después han querido conocer el espacio real, acercarse a él con una serie de conocimientos ya adquiridos. En ese sentido la casa museo se ha abierto de manera sorprendente, se han globalizado. La tecnología ha hecho que se convierta en un elemento más para los interesados en la literatura.
— La universalización de la cultura ha restado quizá un cierto ‘elitismo’ al saber, accesible a todos, ¿banaliza esto el conocimiento?
— Creo que no. Al ampliar la información a través del campo de la técnica se refuerza el proceso de interés que puedan tener las personas. Si estoy interesado en la figura de Valle-Inclán, y entro en una página y aumento mi interés, estoy enriqueciendo mi cultura, independientemente del modo en que lo haga. Amplío conocimiento, si veo las fotografías de las casas de Valle puede que me interese y que acceda al entorno en el que el poeta vivió.
— Usted ha desarrollado una intensa labor en cuanto a política cultural, ¿cuál cree que es la situación actual de la conservación del patrimonio cultural en España?
— Estamos en una fase muy importante de desarrollo para las casas museo. La casa tradicional sigue manteniendo su estructura natural, pero no nos conformamos ya con eso. Ya no es la sólo la casa el entorno visitable, sino que también lo es el pueblo, el paisaje, todo lo que conforma en cierto modo el espacio vital de los autores. La demanda ha aumentado muchísimo, ahora hay también un turismo interesado en lo cultural. Esto está posibilitando una revolución en el comportamiento museográfico y expositivo porque se ofrecen al visitante aspectos que hasta ahora eran un tanto desconocidos. Estamos abandonando el fetichismo de ir sólo para ver la mesa que usó el escritor y vamos a conocer más cosas. Las estructuras se han mejorado y las casas se han incorporado como elementos turísticos de gran importancia. Nos estamos abriendo a una nueva oferta y a un nuevo público.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 28 de octubre de 2005

Add comment 6, Julio 2006

Entrevista a Juan Luis Galiardo


“El problema de este país es que hay poca asistencia psicológica”

Esta noche se subirá al escenario para desnudar los miedos y miserias de un actor, que bien podría ser el mismo. Desde la filosofía estoica hasta las peores miserias humanas. Juan Luis Galiardo nos cuenta en esta entrevista que es ahora cuando comprende la verdadera realidad de un oficio que le sirve como la mejor de las terapias.

– Tras más de cuatro décadas sobre los escenarios y en los platós, ¿hay algo que le quede todavía por hacer?
– Una de las cosas más importantes que el ser humano tiene que hacer es aprender a morirse, y eso algo que la sociedad actual no quiere. La gente quiere ser eterna. Esta es la teoría ‘supermánica’ que el capitalismo ha usado: seremos eternos porque haremos mucho dinero, da igual al precio que sea, para intentar perpetuarnos a través de lo material. Ese es un mensaje que a mi me interesa poco, creo que debemos aprender a morirnos, tienes que ir poco a poco despresentándote de sitios, estando donde debes estar y en ningún otro lugar y aceptando el paso del tiempo como un hecho natural, inexorable. Debería leerse más a los estoicos griegos, no a sabios del momento como Bill Gates o Santiago Segura que hace tanto dinero con sus películas, o Beckham o Ronaldo. Entonces podríamos descubrir que ellos decían que la diferencia entre un sabio y un hombre corriente es que el sabio usa el libre albedrío hasta el límite donde el destino y el misterio insondable no le permiten avanzar más. Y en ese momento en lugar de ser soberbio y negar la evidencia de su ignorancia, la acepta humildemente.
– Pero el arte, sobre todo el que realiza usted, es un modo de negar la mortalidad. Uno puede morir, pero sus películas, sus creaciones quedan ahí.
– Sí, pero yo no pretendo ser eterno. Desde que salí de mi estado de locura, de la depresión y el desgarro emocional que me causaron los renglones torcidos de la vida, he llegado a este oficio, que en un momento dado me parecía absurdo. Pero he descubierto que no lo era, porque es mi destino. Yo era el proyecto de un ingeniero agrónomo y economista que en ningún caso tenía nada que ver con esto. Ni si quiera tenía una referencia de la pantalla como mitología. Ni Gary Cooper, ni Bogart ni Gregory Peck significaban nada para mi. Me gustaba mucho más el deporte que el cine, y los pensadores de la filosofía estoica, que siempre me llamó la atención. Yo llegué aquí en una huida hacia adelante. Durante mucho tiempo esto no me interesó hasta que, poco a poco, en un proceso de indagación personal, gracias a la gente que me ha ayudado a bucear en mi subconsciente, he ido arreglando un poco mis desgarros, que fueron los que me condujeron aquí. El oficio, en los últimos años, ha significado para mi una terapia. Por eso esto es un hecho terapéutico y por eso las películas de mis últimos veinte años son así. Ahora comienzo a aceptar mis limitaciones, pero como digo siempre al final de las representaciones cuando me aplauden, yo no quiero que me aplaudan, porque el que mejor se lo pasa soy yo y el que más beneficio se lleva de cada representación soy yo. Esto es una novedad dentro de las artes escénicas y seguramente se debe al psicoanálisis tan profundo que he tenido que hacer. Evito los aplausos, porque el que ha crecido en esa representación he sido yo. Y la gente parece que lo entiende, porque yo me voy del escenario y siguen aplaudiendo como si fuese un acto de sintonía con mi manera de pensar. Yo no quiero pasar a la posteridad, quiero sólo ser un poquito feliz. Sólo quiero soportarme a mi y soportar aceptablemente mi entorno.
– En ‘Un hombre con suerte’ está solo frente al público, ¿esto le da mayor libertad creativa?
– No, porque el trabajo de esa función ha sido cincelado por mi amigo y director García Sánchez y por Eduardo Úrculo, que creó un estupendo espacio escénico. Esto disciplina mis movimientos y mis recorridos. Me da una libertad que de alguna forma está muy pactada. Ese pacto con estas personas dan el fruto de lo que ellos querían para mi, que esta obra fuese un recorrido terapéutico, por eso habla de un actor que se sube a desnudar parte de su alma y sus fantasmas.
– ¿La obra fue escrita por Alonso de Santos para usted?
– No, pero cuando él me vio en una representación que hablaba del paso del tiempo y de la vejez, decidió arreglarla para mi. Hay mucha gente que no entiende esto, que quieren cosas que estén más de su mano, ver personajes en la pantalla que sean más ridículos y más miserables que ellos, para así sentirse mejor. Pero es que uno de los problemas de este país es que hay poca asistencia psicológica y psquiátrica. Hay gente a la que le haría muchísima falta… Disculpe usted, con su permiso voy a pedir un café… Tengo una entrañable secretaria que me hace un café estupendo y para ser respetuosos nos hablamos de usted. Hicimos el amor dos o tres veces y aquello era una falta de respeto. Entonces decidimos seguir trabajando juntos pero tratándonos de usted. Seguimos haciendo el amor, que conste.
– ¿Hablándose de usted?
– Sí, en estos momentos. Es que es mi mujer, sabe… Como hace funciones de secretaria le hablo de usted, pero en casa de tú. Pero ahora son horas de oficina. Cobra nómina, no se crea, que Galiardo Producciones le paga bien.
–Pues no siempre es fácil trabajar con la pareja.
– Para eso me he gastado mucho en psiquiatras, sabe usted.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 7 de octubre de 2005

Add comment 4, Julio 2006

Entrevista a Josep María Flotats


Cinismo político con acento francés

Desde el primer momento, su voz grave y pausada deja claro que Josep maría flotats es un hombre del teatro, un profesional de los que quedan pocos. Exquisito y prolijo nos habla de los motivos y razones que, en esta ocasión, le han llevado a sumir el riesgo escénico y real, de interpretar al maquiavélico Tayllerand junto a Carmelo Gómez en la francesa La cena.

Diez años, nada menos, ha estado esperando en un cajón de la mesilla de noche el texto del dramaturgo francés Jean Claude Brisville a que Josep María Flotats se decidiese a llevarlo a los escenarios, “me faltaban diez años para representar el personaje de Tayllerand”, comenta.

El regreso de Carmelo Gómez. La obra supone, además, la vuelta del actor leonés a los escenarios, tras casi diez años de ausencia. “Le convencí. No fue muy difícil. Tardó un mes en darme una respuesta, pero yo esperé y cuando le volví a llamar dijo que sí. Ningún actor digno de ese nombre habría rechazado un personaje como Fouché. Es un bombón. Como hacía muchos años que no había subido a un escenario, dijo primero que sí, y después que no, por miedo, un miedo que le honra. Pero como le dije, eso ya se te pasará”, comenta Flotats, al otro lado del teléfono, poco días antes de comenzar sus representaciones en tierras gallegas. A su pareja teatral se le pasó el miedo, en parte, gracias a los extensos ensayos que fueron necesarios para llevar a cabo el montaje. “Ensayamos mucho, porque es una obra muy milimetrada, por la necesidad técnica que es hablar, comer y beber. Comer mientras se habla es de una dificultad tremenda. Además hay que reflejar la constante tensión que hay entre los dos personajes, porque los dos quieren sobrevivir y mandar en la historia, salvarse manteniendo el poder. Ese juego entre los dos es muy importante, los silencios están llenos de tensión. Y para eso había que marcar muy bien los tempos y el ritmo general de la obra”.

Personajes de escalofrío. Tras París 1940, Flotats ha cambiado radicalmente la síntesis de su mensaje. Mientras en la primera obra se sentía más que identificado con el mensaje ofrecido, en La cena, la simpatía con los personajes es prácticamente nula. “Cuando hice París 40 siempre decía que era relativamente fácil subir a un escenario y contar al público aquello en lo que yo más creo, las clases de Jouvet, la escuela que me ha formado. Es como si un monje estuviese enseñando los evangelios, su fe y le es fácil comunicarlo. Pero para hacer de Tayllerand, en el que no creo en absoluto y que me da repelús total a nivel de ciudadano, ética y estéticamente, hay que interpretar a un canalla, y es muy divertido. El actor que interpreta a un personaje tiene que transmitir al público una sinceridad a través de una mentira, que es el teatro, e interpretar a este personaje, tan contrapuesto a mi, es una mentira doble . Es un ejercicio difícil, pero divertido”.
Flotats ha tenido una década para estudiar, comprender y asimilar el texto de su amigo Brisville, y la conclusión final a la que ha llegado es tan compleja como aterradora. “Me da tanto escalofrío la situación que plantea la obra que por eso tuve que representarla”. Recién acabada la batalla de Waterloo, dos personajes políticos, cínicos y despiadados deciden, en la cena en la que se sitúa la obra del dramaturgo francés, el futuro de Francia y Europa. “Los dos sirvieron bajo muchos regímenes en un tiempo en que no se cambiaba mediate el voto, sino con la horca, el asesinato o la guerra. Esto explica un poco la dimensión de transfuguismo”. Para Flotats, una de las dimensiones más importantes de la obra es la invitación continua a la reflexión y al debate. “El texto es agudo, brillante. Dice muchas cosas, y el público además de pasarlo bien termina con la piel de gallina. Lleva a una reflexión sobre el poder y sobre quienes deciden nuestro futuro”.

UN TEXTO BRILLANTE

Esta virtud, la de transmitir un contenido, un mensaje, a través de un texto bien escrito, es una de las principales bazas que toda obra de teatro debe tener para ser representada por el catalán. Tal y como él afirma, “me tiene que contar una historia que me enganche, y luego, el lenguaje que se usa para contar esa historia, que sea un lenguaje de alto nivel, porque a mi el teatro que me interesa es el teatro de autor, de texto. Necesito oír una lengua culta, lo que no quiere decir una lengua minoritaria y con palabras incomprensibles para la mayoría de la gente, ni mucho menos, pero sí que sea de un nivel alto, porque, como dice Brisville, para oír hablar mal uno no va al teatro, mejor pasearse por la calle o coger el metro. Eso de entrada, y luego que el contenido, la ética, el discurso filosófico, poético y estético que contiene la obra me emocione y sea de mi gusto.”

INDEPENDENCIA LABORAL

Si de algo habla con pasión el director, productor, actor y escenógrafo de La cena, es de su recientemente adquirida libertad de decisión. “Ahora estoy disfrutando de este período en el que trabajo como productor independiente. La cena es la tercera obra que hago como tal y por ahora quiero seguir esta línea. Me ha dado una autonomía de la que gozo, y no tengo que rendir cuentas a nadie, más que al banco y al público”. Sin duda, el trabajar contando sólo con su propia aprobación escénica ha sido uno de los detonantes decisivos para que Flotats se decidiese, además, a crear el escenario de la obra. “Yo tenía esta obra muy clara en la cabeza. Y me vi capaz de hacer el decorado, dirigirla, interpretarla y producirla. Pero no es porque yo lo quiera hacerlo todo, sino porque a veces resulta más difícil comunicar a un escenógrafo un decorado que uno tiene en su cabeza, que hacerlo uno mismo. Al fin y al cabo le dices al escenógrafo que realice tu idea, y para eso ya lo hago yo”.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 9 de junio de 2006

Add comment 9, Junio 2006

Entrevista a Miguel Ángel Muñoz

“Un día eres el más popular y al siguiente no, pero eso no te tiene que afectar psicológicamente”

Saltó a la fama por interpretar a un joven bailarín chulo y prepotente. Ha vendido miles de discos con el grupo UPA Dance y en solitario. Pero Miguel Ángel Muñoz prefiere dedicarse ahora a los escenarios. La próxima semana traerá a Vilagarcía al cartero de Neruda, que, como él mismo recalca, “es un personaje para comérselo”.

_ Vives ahora un momento dulce de tu carrera, estás de gira con la obra de Skármeta, participas en la serie Mis Adorables Vecinos, has participado en el rodaje de Los Borgia… ¿Cómo lo llevas?
_ Con mucha ilusión y muchas ganas. La verdad es que los días no tienen fin, pero cuando uno hace lo que le gusta y está haciendo proyectos tan interesantes como son los que has nombrado, qué menos que estar agradecido y poner en ello todo tu esfuerzo.
_ Aunque llevas trabajando desde niño, saltaste a la fama por el trabajo en televisión en Un Paso Adelante, ¿te pesa el que mucha gente sólo te conozca por eso?
_ En absoluto, me enorgullece muchísimo, porque la verdad es que el éxito que me ha dado la más alta popularidad fue la serie y después el grupo UPA Dance. Estoy muy orgulloso de ello, porque creo que hacíamos un trabajo muy bueno, para el que echábamos muchas horas. Además no es nada fácil cantar, bailar e interpretar a la vez. Y si el personaje que haces es creíble –que a veces incluso la gente de la calle llega a confundir al actor con el personaje y piensan que soy bailarín y un chulo, como Rober– significa que el trabajo está bien hecho.
_ De momento tienes aparcada tu faceta de cantante, sinceramente, ¿era algo que querías hacer como artista o surgió como continuación del grupo UPA Dance?
_ De momento eso está aparcado. Ya tomé la decisión cuando acabó la promoción del último disco de UPA. De echo, antes de Un Paso Adelante yo no sabía cantar ni bailar, y me tuve que preparar a fondo para hacerlo. Cuando surgió la oportunidad de crear el grupo y aunar lo que hacíamos en la serie con la realidad comenzó mi andadura musical, que ha sido una de las cosas más interesantes y más bonitas que he hecho. Pero, ya te digo, que lo he dejado. Desde entonces los proyectos me han venido caídos del cielo. La verdad es que ya no tenía ningún sentido continuar en la música porque no estaba la serie de por medio y quería hacer otro tipo de cosas, como el papel de Mario, que es lo que más me apetecía.
_ Pareces sentirte cómodo en todos los géneros, ¿los actores jóvenes de hoy han de ser polifacéticos a la fuerza?
_ Se debe ser polifacético, pero quizá nuestra industria no está preparada para ello. Hay grandes actores, de hace muchos años, que cantaban, bailaban y actuaban, y se les consideraba mejores porque lo hacían. Sin embargo, aquí no se valora de la misma manera y se tiende a etiquetar. No se comprende que los actores trabajamos con nuestro cuerpo, que es nuestro medio y que debemos dominar todas sus facetas, la expresión corporal, la voz… Si además, tienes la oportunidad de probar y seguir aprendiendo en diferentes campos, mejor. Pero creo que por el tipo de industria que hay aquí, a excepción de Un Paso Adelante, en pocas ocasiones se tiene la oportunidad de compaginarlo todo y buscar actores completos, en ese sentido.
_ Cuando se es joven y se sale por la tele, la fama suele ser, en la mayoría de los casos, algo muy efímero, ¿tienes miedo de perderla?
_ En absoluto, de hecho, la he tenido y la he perdido en varias ocasiones y eso me ha servido para tener la cabeza en mi sitio y saber cómo funciona esta profesión. También ayuda el ver a otros compañeros, que han pasado por las mieles de la popularidad y el éxito y con el tiempo han vuelto otra vez al anonimato. Esto es así, y un día eres el más popular de España y al día siguiente ya no lo eres. Pero eso no te tiene que afectar psicológicamente, para bien ni para mal. Tienes que disfrutarlo en el momento y sacar las cosas buenas, y cuando la fama no esté pensar que lo que perdura es el trabajo, que es lo que te mueve a dedicarte a esto, y no la popularidad.
_ Háblame de tu experiencia como Mario, el joven cartero de Neruda.
_ En general está siendo formidable. Estoy encantado de estar en este proyecto que para mí significa tanto. A nivel de teatro he tenido pocas oportunidades de trabajar, y este ha sido el papel más importante, y más maduro y serio que me ha tocado interpretar encima de las tablas. Estoy aprendiendo muchísimo de él, es un personaje muy complicado, muy tierno, un joven de unos veinte años que va descubriendo el sentido de la vida, de las palabras. Cada sentimiento refleja una gran sensibilidad, y transmitir eso al público es muy difícil. He tenido que trabajar muy duro para hacerlo totalmente creíble y que la gente le quiera tanto como se merece, porque es un personaje para comérselo. En las más de treinta funciones que llevamos a lo largo de toda España no podemos estar más contentos. Es una obra preciosa que habla de amor, de poesía, de política. De un joven inexperto arropado por la grandeza de Pablo Neruda, que era capaz de llevar la más absoluta excelencia a lo más sencillo y cotidiano. Además, toda la compañía es estupenda, estamos conociendo España a fondo. Comer en cada sitio, conocer a la gente, disfrutar de los paisajes, al mismo tiempo que haces lo que te gusta es lo que cualquiera soñaría.
_ ¿Conocías de antes la obra de Neruda?
_ No más allá de lo típico, Veinte Poemas de Amor y una muy breve historia del poeta y su andadura política. Para preparar el personaje y la obra sí comencé a documentarme sobre Neruda y todo lo que había escrito Skármeta en referencia a El cartero. Cada vez voy leyendo un poquito más y conociendo la obra de Neruda, que es realmente apasionante.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 31 de marzo de 2006

Add comment 31, Marzo 2006

Entrevista a Verónica Forqué


“En la vida se aprende a tener sentido del humor”

Es la actriz que más premios Goya tiene en casa. Ha trabajado en televisión, cine y teatro, también como directora, y en todos los formatos ha recogido el mismo éxito. Acompañada por Santiago Ramos, Verónica Forqué inaugura la temporada teatral en el auditorio vilagarciano con Ay, Carmela.

– Esta es la tercera vez que trabaja con Miguel Narros, después de El sueño de una noche de verano y Doña Rosita, la soltera. ¿Se ha convertido en su director fetiche?
– Sí, soy muy afortunada de que un director como él, con tanta sabiduría y tanto sentido del humor haya querido trabajar conmigo todas estas veces.
– ¿Qué tal resultó su reciente experiencia como directora de teatro en La tentación vive arriba?
– Fue muy bonita, es algo a lo que ya hacía tiempo le tenía ganas. Y descubrí que me encanta. Llegó la ocasión con una obra muy lucida. Nos divertimos mucho, que era de lo que se trataba.
– ¿Le ayudó en este terreno su dilatada experiencia como actriz?
– Creo que, sin duda, el llevar tantos años trabajando como actriz te ayuda, te hace entender muy bien lo que sufren y dusfrutan los demás actores. Te hace poder ayudarles a encontrar el camino que uno busca para el personaje. Es algo muy emocionante.
– ¿Va a repetir la experiencia?
– Espero que sí, aunque este año no, porque con Ay, Carmela tengo ya mucho trabajo. Pero veremos más adelante, la verdad es que me gustaría muchísimo.
– La mezcla entre ingenuidad, dulzura y fuerza de carácter es parte de su marca como actriz. ¿Es realmente como parece?
– Sí, uno, en general es bastante lo que parece, aunque nos creamos que no.
– Su abuela era cantante de zarzuelas y actriz, su madre primero fue actriz y después escritora de cuentos, su padre era el director y productor José María Forqué. ¿De casta le viene al galgo?
– Aprendí mucho de mi papá. Miguel me recuerda mucho a él, siempre se lo digo. Son de la misma generación, hay algo en su manera de ver la vida, en su sentido estético y del humor, muy similar. He aprendido mucho de todos ellos.
– ¿Sucede igual con su facilidad para el humor? ¿Se aprende o se nace con ello?
– En mi casa, mi madre, que tiene ochenta y dos años y está estupenda, es una mujer, en ese sentido, aunque también en muchos otros, especialmente admirable. Tiene un enorme sentido del humor. Eso se aprende, es una elección, en determinados momentos puedes elegir y mirar las cosas desde el lado cómico o el más trágico. Una vez que te das cuenta de que en la vida hay muy pocas cosas importantes, es más agradable llevarlo todo con sentido del humor.
– Siempre se dicho que es mucho más difícil hacer reir que hacer llorar sobre un escenario.
– Eso dicen, pero yo no lo sé. Hay una frase célebre de Oscar Wilde que dice “lo fácil es morir, lo difícil es la comedia”. Pero en Ay, Carmela hay las dos cosas, es una tragicomedia, como la vida. Hay momentos en los que el público se va a reir mucho y otros en los que se esperamos que se emocione.
– Es usted una actriz que, como se dice en el flamenco, ha tocado todos los palos, ¿se decanta por alguno en especial?
– Depende del momento, ahora llevo ya un tiempo dedicada al teatro, aunque el año pasado hice una película, y el anterior otra. Voy haciendo según lo que surge, aunque cuando pasas de los cuarenta cada vez haces menos cine, y yo siempre he sentido que la madurez de mi carrera estaba en el teatro. Mi madre siempre me decía que lo bueno del teatro es que nunca te abandondaba.
– ¿Le queda algún papel especial por interpretar?
– No, soy muy práctica, me pongo a hacer lo que tengo que hacer. Así como hay otras cosas, como dirigir, que siempre me han ilusionado, no tengo ningún personaje en concreto que me atraiga. Ya he hecho muchos papeles muy bonitos, como este de Ay, Carmela, que es todo un regalo para una actriz.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 10 de febrero de 2006

Add comment 10, Febrero 2006

Entrevista a Teté Delgado

“No habría hecho ‘¡Gorda!’ si pesase 65 kilos”

No suele darse muy a menudo que el auditorio de Vilagarcía se quede sin entradas a casi una semana de la representación. Sólo este dato da idea del tirón que en este momento tienen los actores de ¡Gorda! de Neil LaBute y lo interesante de su argumento. Hablamos con Teté Delgado, la protagonista de una obra que habla sobre los prejuicios del físico y la tiranía de la delgadez.

– En ¡Gorda! LaBute habla de la tiranía de la delgadez en la sociedad actual, ¿se ha sentido especialmente feliz de poder interpretar un papel así?
– La verdad es que sí. Es un personaje que me está poniendo a mi misma, continuamente, delante del espejo. El que yo haya sentido lo que siente Elena hace que sea perfecto para mi. La obra también habla de muchas más cosas, de lo que eres capaz de hacer por amor, de lo que estás dispuesto a hacer por la persona que quieres, de lo que te importa lo que opinen los demás. Todo ello tratado en clave de comedia, que le quita un poco de hierro al asunto, aunque no de fuerza, porque si no sería muy dura de ver.
– ¿Está de acuerdo con el planteamiento del autor de los problemas que puede tener una mujer con sobrepeso para enamorar a un guapo galán como Toni (Luis Merlo)?
– Elena, sin duda, enamora a Toni, porque hay mucha gente para la que los kilos no son importantes a la hora de que enamorarse. Uno se enamora de la persona. Los buenos y los malos sentimientos no están en las lorzas, sino en el corazón y la cabeza. Pero sí que hay otra gente que se enamoran de los cuerpos, de la apariencia, y eso lo reflejan en toda su vida, en general llena de metas superficiales.
– ¿Es difícil trabajar en un mundo tan aparentemente frívolo como el del espectáculo sin responder a unos impuestos cánones de delgadez?
– Creo que el mundo del espectáculo tiene más de frívolo desde fuera que desde dentro. Es un trabajo que tiene cosas muy duras. Pero es cierto que algunos directores no te llaman si en el papel no pone mujer de 30 años y gordita, pero otros no. Yo soy una persona normal, tengo sobrepeso como tiene más de la mitad de la población española, pero creo que soy una buena comunicadora. Claro que hay personajes que no puedo hacer, pero nunca habría ¡Gorda! si pesase 65 kilos. Sí es cierto que para una chica existe en esto un machismo que no se da con los hombres. Constantino Romero es un gran presentador aunque esté entrado en carnes, y nadie se sorprende, pero cuando te ven a ti, llama mucho la atención. Una chica está gorda y un hombre es fuerte, en fin.
– Ha hecho televisión, teatro, cine, incluso música… Es totalmente polifacética.
– Me gusta mucho la magia del cine, el teatro, la televisión. Tienen cosas diferentes, códigos distintos y cada uno su propia recompensa. Y después ponerte delante del público con una buena banda detrás y un micrófono en la mano no tiene precio tampoco. Me alegro de que en España se esté dejando atrás esa mentalidad de que si eres actriz no puedes cantar y viceversa. Parece que sólo puedes valer para una cosa. Pero si cantas bien e interpretas bien, mejor que mejor. Estamos yendo más hacia la formación de artista integral, que es algo mucho más americano que español. Yo sigo con la espinita de poderme dedicar otra vez a la música, pero estando en Madrid, ensayar a seisceintos kilómetros es complicado. Ya encontraré el momento.
– En la mayoría de sus papeles ha hecho de ‘tipa simpática’, ¿está buscando desencasillarse?
– Cuando representé a Oscar Wilde intenté romper un poquito. Y el personaje de esta función no es una gordita simpática, tiene momentos muy dramáticos. Ahora se está proyectando La Monja en los cines, en el que hago una personaje que no es para nada en ese estilo. Espero poco a poco ir desencasillándome para que, además de hacer comedia, que es algo que me encanta y me parece muy complicado hacer reir a la gente, pueda verme en otro tipo de papeles.
– No sé si sabe que hace casi una semana que se han agotado las entradas para verla en Vilagarcía.
– ¿Sí? Qué bien. Es estupendo que la gente se implique tanto. Estamos muy contentos con la acogida que está teniendo la obra. Sólo ha habido una representación en la que no hemos llenado desde el estreno. Pasa pocas veces que haya tanta expectación con una función, aunque es muy de agradecer.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 11 de noviembre de 2005

Add comment 11, Noviembre 2005

Entrevista a Pedro Osinaga

“Del humor al drama hay un solo paso

Una de las obras más conocidas y premiadas del dramaturgo y guionista Neil Simon llega al escenario del auditorio arousano en su versión española. ‘La extraña pareja’, protagonizada por Pedro Osinaga y Joaquín Kremel narra las desventuras de dos amigos divorciados que deciden convivir para paliar sus respectivas soledades.

Lleva toda la vida subido a un escenario. Su nombre ha estado siempre relacionado con lo más granado del mundo teatral español. A sus casi setenta años, Pedro Osinaga sigue conservando toda su energía sobre el escenario y derrochando profesionalidad por cada costado.
– ¿Ha sido difícil llevar al escenario una obra que está tan interiorizada en la memoria colectiva del público, gracias a la película de Jack Lemon y Walter Matthau?
– Creo que no, porque el arreglo que se ha hecho ha actualizado la comedia, que, para mí, está mucho mejor que la película. Por otra parte yo creo que la obra en sí es mejor, por una razón muy sencilla, la comedia trata de la convivencia entre dos personas. Cuando se sale de una habitación, cuando se va a un parque o se sale a la calle, el convivir parece ser menos problemático, parece más sencillo. Pero en una habitación no. La película la sacan fuera de las habitaciones y es menos agobiante que cuando se desarrolla todo en un mismo escenario. Por eso creo que la comedia tiene mucha más importancia que la película en sí. Estoy hablando de ello como planteamiento, no como interpretación, que eso quien lo tiene que decidir es el propio público. Pienso que más que la película, lo que marcó al espectador fue la comedia en sí, la idea que presenta. De hecho, en ocasiones están mucho mejor las obras de teatro que las películas. Pero no se puede generalizar. Yo sólo vi una vez la película, y la interpretación es completamente diferente.
– En la obra se juega a menudo con la tragedia que se vuelve comedia y viceversa. ¿La vida no es entonces ni lo uno ni lo otro?
– Hay momentos muy dramáticos. El papel que hace Joaquín me saca de quicio, no puedo con él, me vuelve loco. Es amigo mío, pero lo echo de casa porque no hay dios que lo aguante, de verdad. Esto pasa hasta en las mejores familias. Yo creo que del humor al drama hay un sólo paso. Si te fijas, uno puede ir por la calle y se cae al suelo y la gente se muere de risa. Para el que se ha caído es terrible, pero nos reímos, porque la vida es así.
– Usted es uno de los muchos actores que se decidieron a crear su propia compañía, ¿tan mal está el teatro que uno debe crearse su propio trabajo?
– No, que va. Bueno, de eso hace ya mucho tiempo, tanto Joaquín como yo hemos tenido nuestras propias compañías, y ahora nos hemos juntado para esta obra. La intención de hacer La extraña pareja partió de él. Cuando me lo contó me pareció una idea estupenda. Desde ese momento nos hemos asociado y nos va realmente muy bien. Yo estoy muy contento de trabajar con él, porque es un magnífico actor y porque, como verá el público, tenemos muy buena química entre los dos. En cuanto al trabajo, no es que no haya, pero el teatro, últimamente, está cambiando mucho, no como forma de interpretar, sino como negocio. Para mi gusto se están ganando locales magníficos de empresas que antes eran privadas y ahora son estatales o autonómicas y mantienen los locales mucho mejor de lo que estaban antes. Pero eso tiene sus pros y sus contras.
– ¿Y cuáles son sus mayores contras?
– Eso no lo voy a decir, llevo ya muchos años en esto y no me quiero meter en esos temas, porque es como darse de cabezazos contra la pared.
– ¿Había actuado antes en Galicia?
– He estado allí, pero siempre en verano. Esta vez voy con mucha ilusión, porque me apetecía ver la zona en otoño. Espero que la gente acuda al teatro, porque la comedia realmente merece la pena y hemos hecho un gran esfuerzo para hacer un espectáculo importante. Afortunadamente parece que lo hemos conseguido, porque en todos los sitios en los que hemos estado la cosa ha funcionado bastante bien.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 21 de octubre de 2005

Add comment 21, Octubre 2005

Entrevista a Nacho Vegas


“Las coordenadas que tengo son muy diferentes a Manta Ray”

Su primer album en solitario, ‘Actos inexplicables’ vio la luz hace cuatro años, tras decir adiós a Manta Ray. Nacho Vegas regresa a los escenarios con ‘Desaparezca aquí’, un disco que redescubre la intensidad musical del artista asturiano. El del Náutico será su único concierto en Galicia.

_La mayor parte de sus últimos conciertos han sido en acústico, ¿prefiere este formato para acercarse al público?
_Es verdad que el año pasado hice muchos conciertos acústicos, después de la gira con la banda. Pero ahora quería hacer conciertos sólo con la banda. La cuestión es que Galicia nos había quedado un poco pendiente en la gira del año pasado, quisimos dar una pequeña vuelta por aquí, pero no pudo ser. Entonces antes de empezar la nueva gira, que será a partir de octubre, decidimos ofrecer aquí un último concierto en acústico.
_¿Desarrolla mejor su creatividad en solitario o con la banda detrás?
_Si hago estos dos tipos de conciertos es porque creo que mis canciones admiten ropajes diferentes. En el acústico las canciones están muy desnudas, y tú estás solo, se hace más íntimo. Con la banda hay algo más enérgico, más de banda de rock. Son dos formas distintas de vestir las canciones y quiero seguir utilizando los dos formatos.
_ El humor se define como parte inseparable de sus canciones, ¿es imprescindible reirse de uno mismo para lograr que los demás le tomen en serio?
_Para poder reirte de lo demás, tienes que empezar por reirte de ti mismo. Para tomarte en serio tienes que reirte de ti mismo. El humor es una manera más de tomar distancia con las cosas que quieres exponer en una canción. Y puede usarse de maneras muy diferentes. Puedes utilizarlo para huir de las cosas o para enfrentarte a ellas, que es para lo que quiero usarlo yo.
_El sonido de su último disco recuerda bastante a Manta Ray, ¿es un regreso a los orígenes?
_No lo había pensado así, pero lo que sucede es que la banda está más presente en este último trabajo, y hay momentos más eléctricos. En solitario siempre llevas una clave un poco más acústica. En este disco hay muchas canciones que suenan más fuertes y probablemente por eso remitan a Manta Ray, pero en realidad las coordenadas que tenemos son muy diferentes. Una canción que en el disco suena de una manera, puedo tocarla el sábado y sonará más acústica, más frágil. El sonido de las canciones en directo puede variar con respecto a los discos.
_En diferentes momentos se ha reconocido como una persona extremadamente tímida, ¿el escenario le aporta la catarsis necesaria?
_Cuando empecé a hacer mis primeros conciertos en solitario lo pasaba fatal, pero uno tiene que aprender a crear una especie de personaje, que es el que está encima del escenario. Igual que sucede con el humor, no es para esconderte tras él, sino para mostrarte más tal y como eres. Pero evita que cosas como la timidez puedan llegar a ser un obstáculo.
_ En sus trabajos ha rescatado el EP de su mutismo, ¿es un formato que debe ser recuperado?
_Es un formato que me gusta. Creo que el mercado, que marca las pautas, quiere que el álbum sea el único formato válido. El próximo disco que iba a publicar quería que fuese un EP y al final va a ser un mini album, porque son seis canciones y cuarenta minutos. Vamos a hacer una edición en vinilo, que se venderá en la misma caja que el cedé. Me gusta recuperar el disco como objeto, me gusta comprar discos y tener discos en casa, y es algo que se está perdiendo. Para mi es algo hermoso tener un disco y apreciarlo como un objeto.
_Estará, entonces, totalmente en contra de la piratería.
_No, para nada. Me parece inevitable que se dejen de comprar discos, pero creo que la culpa de eso la tiene la industria, que es la que ha desvirtuado el disco como objeto fetiche, sustituyendo el vinilo por el cedé, al que ha puesto, además, unos precios abusivos. Si la música está en crisis es básicamente por culpa de la industria. Yo me sitúo en el lado contrario a todas esas luchas contra la piratería.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 26 de agosto de 2005

Add comment 26, Agosto 2005

Entrevista a Eloy Azorín


“Si ahora hago teatro es porque me gusta, no por dinero”

- ¿Hay alguna razón por la que haya esperado tanto tiempo para subirse a un escenario o ha sido fruto de la casualidad?
- Cuando terminé en la Escuela de Arte Dramático, con 21 años, y empecé a hacer películas no tenía valor para subirme a un escenario. Aunque me llegaban diferentes propuestas cada vez iba demorándolo más. Apuré hasta el último momento hasta que me llegó Dorian Gray. En ese momento no tenía ninguna otro proyecto en mente, así que decidí meterme a saco.
- ¿Cómo lleva el pánico escénico siendo el protagonista absoluto?
- Cada día lo llevo mejor pero lo paso bastante, bastante mal. El 25 de mayo, en Sevilla, fue la primera vez que se subió el telón y vi a público enfrente. Aquella sensación no se me olvidará nunca. Aún hoy, procuro calentar
muchísimo antes de empezar para estar suficientemente relajado, pero sigue costándome mucho. Supongo que cuando haga quince funciones seguidas irá a mejor, porque ahora llevamos unas veinte representaciones, pero muy distanciadas.
- ¿Qué ha encontrado en el teatro que no le dé el cine?
- Todo. En el cine sólo una mínima parte de lo que haces depende de ti. Después hay mucha gente trabajando detrás para que eso se vea mucho más grande. Y nunca sabes qué es lo que al final va a salir ni cómo se va a montar ni qué música se va a poner. En el teatro todo lo que haces, lo haces tú. Sabes que la función empieza a las nueve y acaba a las once y media, pase lo que pase. En el cine, si un día estás mal y no puedes ir a rodar, avisas y ya encontrarán un cover. En el teatro no puedo hacer eso. Ya me ha pasado alguna vez, despertarme fatal y saber que a las siete tengo que estar en el escenario. Desde luego, si ahora estoy en el teatro es porque me gusta, no por dinero.
- ¿Conocía anteriormente la obra de Wilde?
-Había leído “El retrato de Dorian Gray” hace unos 3 años. Me sentí extrañamente identificado.
- ¿Cree que la obra de Wilde y sus temas (el narcisismo de Gray, la belleza, la corrupción del alma y la carne) siguen vigentes hoy en día?
- La obra, el personaje y sus temas están totalmente presentes. Lo vemos todos los días en la tele y en las revistas, pero con otro formato: operaciones de cirugía estética que tratan de mantener una imagen que conduce a la infelicidad.

“El cine americano no me seduce nada”
- ¿Qué tipo de papeles le gusta interpretar?
- La verdad es que cuando empecé sí que tenía mis personajes preferidos, pero ahora no tengo ningún referente, no se me ocurre nadie.
- ¿Cuál ha sido el proyecto más duro en el que se ha embarcado?
- El de “Guerreros” [la película de Calpasoro] tuvo un puntillo de dureza y fueron muchos meses. Y también éste ha sido complicado, sobre todo en los ensayos. Seis horas diarias agotan muchísimo.
Luego, cuando empiezas la obra sabes que, pase lo que pase, en dos horas has terminado y eso relaja bastante.
- En estos momentos está participa también en la actual temporada de la serie “Hospital Central”. ¿Cómo logra compaginar ambas actividades?
- Eso ya me los he quitado de encima. Los capítulos de la serie ya están todos rodados. Es lo bueno de esta profesión, que puedes estar no haciendo nada y todo el mundo piensa que estás trabajando. “Hospital Central” lo grabé en un descanso de la obra de teatro.
- Después de hacer cine, televisión y teatro en España, ¿tiene pensado dar el salto fuera del país? Y si es así, ¿qué tipo de industria es la que más le llama la atención, el cine europeo o la marca americana?
- Me queda mucho por hacer todavía. Aún no me siento preparado para salir fuera. Además, me gusta
mucho España. Y el cine europeo…o el asiático. El americano es bastante malo excepto algo de los que se hace en el ámbito independiente. Hace tiempo que me desenamoré del cine americano.


Publicado en FARO DE VIGO, el Martes, 26 de octubre de 2004

1 comment 26, Octubre 2004

Entrevista a Pepón Nieto


“Es una comedia negra con patada final en el estómago”

Un tropel de palabras salen de su boca cuando se toca el tema de la actuación. Este malagueño, que sólo para un poco para respirar, es el protagonista de la obra de teatro ¡Excusas!, de Joel Joan, que este viernes llega al auditorio de Vilagarcía. Hablamos con Pepón Nieto de excusas absurdas y miedos que marcan para toda la vida entre pruebas de sonidos y ajetreos de función.
_Jesús, su personaje en la obra, parte del miedo al cambio, que es su principal excusa. ¿Cree que en la obra todo se mueve a partir del miedo?
_Dentro de la obra sí. Son personajes que tienen mucha porquería dentro, mucha suciedad. No han superado sus conflictos y cualquier cambio les altera. Jesús, mi personaje, tiene mucho miedo a cualquier tipo de cambio. Begoña, su mujer, también tiene miedo, pero no sólo funciona por ese sentimiento, tiene mucha ansia de dominar a su marido y de mandar en todo.
_¿Las excusas crean víctimas?
_En muchas ocasiones las excusas son necesarias, porque está muy feo decir a alguien que no a bocajarro y, de alguna manera, poner una excusa es políticamente correcto. Aunque, por otro lado, considero que son una pérdida de tiempo. Como dice el refrán: “más vale una vez colorao que ciento amarillo”. Cuanto más claro se digan las cosas, mejor. En la obra, todos son víctimas de los demás, pero no sólo por sus excusas, sino por su manera de actuar. Jesús lo es por su falta de carácter, se siente protegido tal y como está, le falta ambición. Susana es víctima de Cristian, que es un impresentable que no duda en pisar la cabeza de quien se le pone por delante. Es un tipo con mucho morro, con el que no me tomaría ni un café.
_La obra ha conseguido un éxito rotundo tanto en catalán como en su adaptación al castellano. ¿Cree que se debe a que el público se siente identificado con los personajes y las situaciones?
_ Hay mucha identificación, mucha gente piensa “esto me ha pasado a mí”, y se ven reflejados en los cuatro personajes, en diferentes situaciones. Porque en algún momento de nuestras vidas todos hemos sido ruines y hemos manipulado para conseguir lo que queríamos, para llevarnos el gato al agua. Pero, a pesar de ser una comedia, la sonrisa se congela porque, tal y como van las cosas, los espectadores ven que aquello no puede acabar bien. Es una comedia negra con patada final en el estómago que funciona muy bien, pero no sólo por la identificación, sino también porque está muy bien escrita, tiene un ritmo trepidante y sus autores son al tiempo actores que hablan de algo muy cercano, la crisis de los 30, cuando la gente cree que si no tiene una estabilidad laboral y personal es una fracasada.
_¿Cómo se prepara al público para la transición de la risa hilarante al final dramático?
_ Desde mi personaje el cambio se aprecia de un modo muy brusco. Yo he dicho siempre que son dos personajes diferentes. En la primera parte está totalmente dominado y en la segunda, un año después, lo que está es cabreado. No ha cambiado en nada, pero el niño que ha tenido le ha revolucionado la vida de tal manera que al final estalla. Los últimos tres minutos de la obra son los más apasionantes, porque en ningún momento sabes qué es lo que va a pasar. Todo sucede muy rápido, hasta la patada final. Desde la dirección se juega a la contra, al principio casi parece un bodeville, pero al final la risa se congela.
_¿Cómo lleva la sustitución de Luis Merlo?
_ Estoy encantado porque Miguel Hermoso es un gran actor. Con Luis estaba muy cómodo y también lo estoy ahora. Tampoco ha sido nada traumático, en absoluto. Yo mismo he tenido que ser sustituido muchas veces. Es algo inevitable en esta profesión y no tiene porque cambiar nada.
_Volviendo al tema de las excusas, ¿cree que éstas destrozan una relación?
_ La mentira destroza la vida de pareja. No decir la verdad, hacer tabúes absurdos, no tocar determinados temas para no dañarnos y la falta de confianza son las cosas que destrozan cualquier relación. Las excusas se ponen de parapeto para no aceptar lo que tenemos que hacer.
_¿Cuál es la peor excusa que ha oído?
_ Buf… no sé, déjame pensar. Una vez un amigo estaba intentando ligar con una chica y ella le dijo que se iba porque tenía mucho que planchar, lo que era bastante absurdo, porque además eran las tantas de la noche.
_¿Y la peor que ha puesto?
_ Últimamente intento no poner ningún tipo de excusas. Estoy aprendiendo a decir que no o que sí sin necesidad de complicarme demasiado.
_La frustración es el denominador común de la vida de los protagonistas, ¿cada uno tiene lo que se busca o es cuestión de mala suerte?
_ Sin duda somos fruto de los que hacemos, que es lo que nos marca de por vida. Si uno trata mal a su pareja, si va por ahí pisando a la gente es inevitable que antes o después aquello estalle. Con suerte estalla mal y con mala suerte estalla todavía peor.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 2 de abril de 2004

Add comment 2, Abril 2004

Entrevista a Iñaki Miramón

“Cuando haga de malo la gente se sorprenderá más”

Entre discusiones y problemas maritales, Amparo Larrañaga e Iñaki Miramón, se demostrarán su amor este domingo en el auditorio vilagarciano. La comedia ¡Se quieren!, dirigida por Esteve Ferrer, versa sobre el deporte nacional más practicado: la discusión de pareja. Miramón, de un modo opuesto al de los doce personajes que interpreta en esta obra, se confiesa un hombre pacífico al que no le gustan las conversaciones demasiado acaloradas.

_Háblenos de sus personajes en la obra ¡Se quieren!
_Represento varios personajes, distintas parejas en cada uno de los doce cuadros cómicos que componen la obra. Los papeles son de lo más variado. Desde un tipo machista hasta uno mucho más pringado. La verdad es que es muy divertido tener una gama tan amplia de personajes en una sola obra.
_Algunas críticas afirman que la obra da una imagen bastante machista, en la que la víctima es el hombre y la mujer siempre queda como un ser caprichoso. ¿Está de acuerdo?
_No, para nada. Al ser doce cuadros distintos, las situaciones son muy variadas, todo cambia. Hay que admitir que todos los personajes, tanto los de Amparo como los míos, son un poco patéticos. El texto intenta hacer una crítica amable sobre las parejas que llevan ya algún tiempo juntas y aprovechan cualquier ocasión para tener discusiones que desde fuera se ven bastante tontas. Son conversaciones típicas, fácilmente reconocibles. El único pretexto que tiene la obra es el de pasarlo bien, sin demasiadas profundidades.
_ ¿Discutir es la mejor forma de conocer a la pareja?
_Para mí no, desde luego. Ni a Amparo ni a mi nos gusta discutir, ni entre nosotros, ni con los compañeros, ni con la familia. Discutir no es bueno en general. Otra cosa son las conversaciones un poco acaloradas, pero que no llegan al nivel de la discusión. Discutir por cualquier cosa no ayuda para nada.
_¿Cuál cree que es la base del éxito que están teniendo?
_ Que proporcionamos diversión. No es una obra excesivamente profunda. Es, sobre todo, una obra divertida. Cada función la hacemos con mucho cariño y en el escenario puedes ver que la gente lo pasa bien desde que empieza. Amparo y yo nos entendemos bien, tenemos mucha química actuando, a eso hay que sumarle un texto muy divertido.
_¿Ha ayudado para esa química que ya se conociesen de antes?
_ Sin duda. Es la sexta vez que Amparo y yo coincidimos en un espectáculo. Nos une una gran amistad y un trabajo común, tenemos gustos similares y formas parecidas de ver las cosas. Todo esto ayuda mucho encima del escenario. Como nos conocemos también sabemos cómo va a responder el otro, nos comunicamos sin que se vea cuando surgen imprevistos, que siempre surgen, o si hay que improvisar, aunque eso es algo que tampoco hacemos demasiado. Estamos muy unidos, lo que resulta muy beneficioso para la obra.
_¿Cree que su trayectoria como actor ha terminado encasillándole en un tipo concreto de papel?
_Yo siempre digo que cada uno tiene su cara y que tiene que aprender a vivir con ella. Sin embargo todos tenemos un amplio abanico de posibilidades, no sólo interpretativas. Todos podemos ser los malos más malos o ser los más buenos. Aunque lo cierto es que siempre he hecho muchos más papeles de tío afable y buena persona, Aunque también tengo por ahí algún malo. Tampoco me importa, así cuando haga un papel de malo, la gente se sorprenderá más porque será algo que no se espera.
_¿Alguna vez ha pensado en relegar la actuación por la escultura, su otra faceta artística?
_No lo pensé nunca porque para mí son dos cosas compatibles. La escultura es un arte que se trabaja en soledad, sólo tú y la piedra. Sin embargo la interpretación es una cosa mucho más compartida, menos solitaria. Son dos formas muy distintas de crear y ambas son compatibles.
_¿Dónde le gustaría exponer?
_En buenas galerías. Aunque el hecho de exponer es muy complicado. Hay salas que han llegado a pedirme incluso que pague la mitad de los gastos de luz, y la verdad es que eso te desilusiona un poco. Si tienes una galería debes correr con los gastos, y si no, por lo menos confía en mí, en que saques de mi exposición dinero suficiente como para pagar la luz. En ese sentido me desanimé bastante. Supongo que será algo con lo que seguiré adelante cuando me vea con fuerzas.
_¿Y en qué teatro le encantaría actuar?
_Buf… Ahí si que no sé qué decirte. He actuado en teatros muy bonitos, como el Rosalía de A Coruña. Donde no he actuado todavía y me encantaría poder hacerlo es en el teatro romano de Mérida.
_Cine, teatro, televisión… No le hace ascos a nada. ¿Se ve explorando terrenos alternativos como la publicidad?
_Sí, hay que variar de medio si se puede. Pienso que lo más importante es la producción en sí, que sea buena. Lo mismo da que esté en un medio que en otro.
_¿Qué planes tiene de cara al futuro?
_Seguir viviendo, que ya es mucho. Siempre hay cosas profesionales, planes, ideas, pero el plan más importante es ser feliz y seguir la vida lo mejor posible.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 12 de marzo de 2004

Add comment 12, Marzo 2004

Entrevista a Alaska


“En España faltan alternativas musicales”

La movida madrileña es, con toda probabilidad, uno de los períodos más ricos y divertidos de la historia reciente de nuestro país. Una de sus figuras más relevantes, el “Huracán Mexicano”, Olvido Gara actuará este sábado junto a Nacho Canut, Fangoria, en la Festas del Marisco de O Grove. Charlamos con Alaska para descubrir qué queda aún de la adolescente que rodó con Almodóvar Pepi Luci, Bom…

_Recientemente ha sido incluida en una lista en la que figuran como uno de los cuarenta artistas que han hecho historia en España, ¿cómo se siente?
_Vaya, no tenía ni idea de eso. Supongo que dependerá del criterio que se tenga. No sé si será una encuesta o algo similar. Dependerá de en dónde se haga la muestra… Pero me parece estupendo.
_Entró en el mundo de la música siendo una adolescente, casi una niña ¿cómo vivió el principio de la movida?
_Tú vives tu vida, luego resulta que tu vida tiene un nombre y la bautizan como “la movida”, pero tú no estás formando parte de una historia que se va a escribir, sólo evolucionas. Realmente vivíamos como si fuésemos marcianos, no tiene nada que ver con la idea que se tiene ahora de que todo era estupendo. Éramos gente muy rara.
_¿Cuál cree que es el caldo de cultivo necesario para que naciese un movimiento como la movida madrileña?
_ Creo que es algo que podría darse en cualquier ciudad. Lo que tiene Madrid es una gran diversidad, no importa de donde vengas ni lo que seas, hay gente muy distinta. Eso hace un caldo muy rico. Lo que pasó es que tuvimos repercusión social. Ahora hay también mucha gente haciendo cosas buenas, pero nadie llega a enterarse.
_¿Cree que la música española está pasando un mal momento?
_ No, para nada. Lo que está pasando un mal momento es el mercado. La gente cree que sólo existe lo que ve en los anuncios de televisión y en ciertos programas. Pero so ellos los que deben preocuparse también un poco de saber lo que hay.
_ ¿Opina que fenómenos mediaticos como Operación Triunfo evitan que se conozca la buena música que se hace aquí?
_No impide que los buenos lleguen. ellos tienen su espacio. El problema no es que exista OT, porque da a conocer a gente que de otro modo no se conocerían. Es como si el único programa musical fuese sobre flamenco. Tiene que tener su espacio y está muy bien, pero no habría otras alternativas.
_ ¿Cree entonces que musicalmente no hay muchas opciones en España?
_Sí, el problema es que faltan alternativas culturales y musicales de todo tipo. No hay ninguna variedad en la oferta.
_Tras el boicoteo que sufrieron sus discos en algunas tiendas por las declaraciones que hizo sobre la piratería, ¿sigue siendo de la misma opinión o se cuida más de expresar ciertas ideas en voz alta?
_ Yo voy con el mismo descuido. El problema no está en lo que dices, sino en lo que después se interpreta y se publica. Sigo pensando que antes de un discurso tan unilateral, que no está solucionando absolutamente nada, habría muchas cosas que se podrían hacer para que la gente comprase discos. Esas soluciones pasan por variar los precios de los discos, pero también por ofrecer la música como un bien cultural, desde las propias televisiones que no hacen nada para que esto sea así.
_¿Qué cree que tenía la Bola de Cristal, recientemente reeditada en DVD, que aún hoy sigue siendo referencia obligada en la historia de la televisión española?
_ Tiene una gran ventaja respecto a lo que ocurre hoy en día en la televisión. Duró cuatro años, eso ya es tiempo suficiente como para que mucha gente pueda recordarlo. No es como ahora, que si un programa no funciona te lo quitan en seguida. Por otro lado creo que tenía muchos contenidos, ofrecía desde una historia del cine hasta actuaciones de grupos.
_¿Volvería a hacer televisión si se lo propusiesen?
_ Supongo que sí, porque la televisión es una de las cosas para las que menos criterio tengo. Me gusta todo, creo que es difícil encontrar algo que no haría, aunque depende siempre del tiempo y de las otras cosas que tenga que hacer. Siempre que me han propuesto hacer algo en este medio he dicho casi todas las veces que sí.
_¿Cuáles son sus cinco discos de cabecera?
_ No creo que tenga cinco. Hoy te diría cinco y mañana te diría otros cinco, porque tendré como quinientos. De todos modos yo no soy de oir cosas que ya oí, prefiero cosas nuevas. Eso lo hace mi marido, siempre pone las canciones que le recuerdan a algo una y otra vez.
_¿Cuáles son los planes de Fangoria para el futuro?
_ Terminamos en O Grove las actuaciones y luego nos vamos a Perú y a México. Aunque lo que queremos es empezar a grabar un nuevo disco para que salga en primavera.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 10 de octubre de 2003

Add comment 10, Octubre 2003


Categorías

Archivos

Entradas recientes

Comentarios recientes

kannabiz en Entrevista a Joxemi Rendín , g…
Adilene en Entrevista a Fran Perea
karla en Entrevista a Joxemi Rendín , g…
rogopinto en Entrevista a Miguel Hermoso…
gustavo en Goly Eetessam

Blogroll

Webs interesantes

Posts Más Vistos

Han pasado por aquí